El asalto al poder en Brasil

 

Por Emir Sader

Una situación paradójica que una presidenta en esa situación, sea sometida a un impeachment, mientras su sustituto esté en esa situación.

Después de ser derrotada cuatro veces sucesivamente y de tener todas las papeletas para volver a perder frente a Lula en el 2018, la derecha brasileña escogió un atajo para intentar desalojar el PT del gobierno. Valiéndose de que la totalidad del gran empresariado –al contrario de los que decían que el PT gobernaba para ellos– se alineó en contra de la candidatura de Dilma Rousseff, y constituyeron una inmensa caja de financiamiento privado –en la última elección ese tipo de financiamiento rigió en Brasil-, para elegir el peor Congreso de la historia del país.

Esa mayoría parlamentaria terminó siendo decisiva para expulsar a Dilma del gobierno, como se ha visto en la vergonzosa votación de la Cámara de Diputados, transmitida por televisión y vista desde el exterior también, cuando un verdadero striptease ha revelado que es el actual Congreso brasileño. A pesar de que el parlamentarismo haya sido derrotado en las dos veces que ha ido a plebiscito en Brasil, el Congreso, sin ninguna razón para imponer el impeachment de Dilma, se valió  de una mayoría parlamentaria de derecha para derrotarla.

No tardó mucho para que quedara claro cuál es la cuestión del fondo también en esta interminable crisis brasileña. Al inicio, los medios internacionales reproducían lo que dice la prensa brasileña, toda ella comprometida con el golpe, creyendo que el tema era el de la corrupción del gobierno y del PT. Cuando la crisis se ha vuelto aguda, los medios han mandado corresponsales, que se han dado cuenta de que la situación era exactamente inversa: los corruptos son que promueven el golpe en contra de una presidenta, sobre la cual no hay ninguna acusación siquiera de involucramiento con casos de corrupción. Como resultado, nunca se había creado una unanimidad como la actual en contra del golpe y del gobierno interino de Michel Temer.

La cuestión de fondo para remover a los gobiernos del PT es el restablecimiento del modelo neoliberal en Brasil, así como ocurre en Argentina. Más que nunca, queda claro que esa es la disputa central de nuestro tiempo. El PMDD, que desplazó al PSDB –en crisis final– como partido de la derecha, que nunca había ganado una elección presidencial, asumió un programa radicalmente conservador, de restauración neoliberal y ahora intenta ponerlo en práctica. Busca desmontar todo lo positivo que se ha hecho desde 2003 en Brasil, que va desde retomar los procesos de privatización, pasando por al recorte radical de recursos para políticas sociales, hasta llegar al ataque a los derechos de los trabajadores, así como a los derechos humanos, a los derechos de las mujeres y de los negros, a la cultura, entre otras víctimas de su acción predatoria.

El que sea el primer gobierno, desde la dictadura, que no tenga mujeres en el ministerio, es solo una expresión de la gang (banda) que asalta al poder en Brasil: hombres blancos, adultos, machistas, involucrados, en su gran mayoría, en procesos de corrupción, con trayectoria políticas indefendibles.  Que el primer escándalo del gobierno Temer, con la revelación de grabaciones hechas entre ellos mismos, revele que el golpe fue tramado para buscar frenar las investigaciones de corrupción, con la caída de uno de los principales coordinadores del golpe y del gobierno Temer –Romero Jucá-, confirma el sentido inmediato del golpe. Todo esto después de que el principal coordinador del golpe, Eduardo Cunha, también fuera suspendido de su cargo de presidente de la Cámara de Diputados.

Es realmente una gang aventurera, que se lanza al asalto al Estado, colocándose al servicio de los grandes empresarios, de EEUU, de los medios de información decadentes, para desalojar el PT del gobierno, buscar protegerse de los casos de corrupción en que están comprometidos y prestar un gran servicio a los grandes empresarios. Temer ya afirmó que no le importa la popularidad –que nunca tuvo, ni nunca tendrá–, cree que presta un servicio al país, “poniendo las cosas en su lugar”, es decir, todo al servicio del mercado.

Pero toda esa operación golpista, además de los rollos entre ellos mismos, como van revelando nuevas grabaciones, y del carácter profundamente antipopular, antidemocrático y  antinacional de las medidas que el gobierno va anunciando, encuentra su obstáculo mayor en la más grande ola de manifestaciones populares que Brasil jamás ha vivido.

Jóvenes, mujeres, movimientos musicales negros de las periferias, hinchadas del futbol, movimientos culturales – que han ocupado las instalaciones del ministerio de cultura en las 27 provincias del país -, entre tantos otros, copan diariamente las calles del país en marchas de denuncia del golpe, unificadas por el “Fuera Temer”. El mismo Temer se ha vuelto el hombre más odiado del país, no puede salir de su bunker en Brasilia, tuvo que huir de su casa en São Paulo, cercada por manifestantes populares y sus mismos vecinos. Hasta cuando fue al Congreso a presentar su plan de ajuste fiscal, fue abucheado con el coro de “golpista”.

¿Qué puede pasar en un país tan convulsionado, en el que la crisis solo se profundiza con el gobierno interino de Michel Temer? El Senado tiene que refrendar todavía el alejamiento de la presidencia de Dilma, que mientras tanto circula por el país y por manifestaciones populares, con un apoyo que nunca había tenido antes, mientras Temer es repudiado por todos lados.

Una situación paradójica que una presidenta en esa situación, sea sometida a un impeachment, mientras su sustituto esté en esa situación. Mientras tanto las manifestaciones de derecha por las calles, que habían reunido a mucha gente, especialmente de clase media alta y de la burguesía –nunca nadie del pueblo -, han desaparecido, avergonzadas, porque la corrupción está concentrada en el gobierno, mientras la prensa discute cuales serán los próximos miembros del directorio que caigan por las revelaciones de los casos de corrupción, de los cuales ocho están procesados por el Supremo Tribunal Federal.

Aunque el gobierno de Temer dure poco tiempo o consiga sobrevivir hasta 2018 tratará de desmontar, todo lo que pueda, el patrimonio público y los derechos de la población. Ya ha dicho que va a sacar a 10 millones de familias de la ‘Bolsa Familia’, entre otras medidas crueles, así como expandir el ‘Pre-sal’ a capitales extranjeros. Si consigue avanzar o no en este ‘aventura’, dependerá de la continuidad y de la expansión de las manifestaciones populares, donde la CUT tiene un rol fundamental, junto al MST y a otros movimientos sociales. También, dependerá de la capacidad de la izquierda para encontrar una salida que frene lo más pronto posible al gobierno Temer.

El fuerte liderazgo de Lula, el único gran líder popular de Brasil, es la variable determinante para desalojar a Temer del gobierno, ya sea con Dilma en el gobierno -donde Lula tendría el rol de coordinador, cambiando la política económica-, sea como candidato favorito en elecciones anticipadas o en 2018. De ahí la concentración de ataques de la derecha contra él, sin ninguna prueba concreta, pero intentando generar condiciones para alejarlo de la vida política. Porque saben que, en elecciones, Lula tiene todas las posibilidades de ganar, deshacer lo que están haciendo y retomar el modelo de desarrollo económico con distribución de renta.

Fuente original: Publico.es

Este contenido ha sido publicado originalmente teleSUR, 30  de mayo  de 2016 en el siguiente enlace: http://www.telesurtv.net/opinion/El-asalto-al-poder-en-Brasil-20160530-0032.html

Anuncios

La crisis del capitalismo y los límites del progresismo en América Latina: el caso de Venezuela

Mesa redonda, celebrada el 24 de mayo en la Sala Isabel y Ricardo Pozas de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.

Transmitido en vivo el 24 may. 2016

Ponentes: 

José María Calderón (CELA/ FCPyS/ UNAM)

Armando Carballa (PPELA/UNAM)

Teresa Castro (CELA/ FCPyS/ UNAM)

Damellys López  (CELA/ FCPyS/ UNAM)

Nayar López (CELA/ FCPyS/ UNAM)

http://www.politicas.unam.mx/cela/

América Latina, una región en conflicto (CELA/FCPyS/UNAM)

Mesa de Debate sobre el tema América Latina, una región en conflicto, celebrada el 23 de mayo en el Auditorio Pablo González Casanova de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.

Ponentes:

Juan Agulló (UNILA/BRASIL)

Lucio Oliver (CELA/ FCPyS/ UNAM)

Nayar López (CELA/ FCPyS/ UNAM)

Modera: 

Damellys López  (CELA/ FCPyS/ UNAM)

http://www.politicas.unam.mx/cela/

 

La lucidez de García Linera

 

Por Juan Manuel Karg

 

¿Es Álvaro García Linera el intelectual más lúcido de la región? Posiblemente sí. El viernes pasado estuvo en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, participando del lanzamiento de la Fundación Germán Abdala (ATE-UTE) junto al sociólogo Emir Sader y el filósofo Eduardo Rinesi. Linera evitó hablar de “fin de ciclo”, pero dijo que probablemente la oleada de gobiernos posneoliberales esté en un momento de descenso relativo, para pasar a otra etapa que abra nuevas oleadas a futuro. “Luchar, caer, levantarse, caerse, levantarse: ese es nuestro destino” fue su fórmula para definir la etapa.

Recuperó, para ello, las luchas contra el neoliberalismo de las décadas de los 80 y 90. Anunció que en la economía se juega gran parte del destino de los procesos posneoliberales que aún siguen en curso (“es como si le hubiéramos dado poca importancia al tema económico” advirtió en un pasaje sobre el tema, posiblemente pensando en otros casos y no en Bolivia en particular). Y repitió en reiteradas ocasiones que hay que aprender de los errores de los últimos doce años, entre ellos los privilegios, alguna falta de contacto con la realidad por la gestión cotidiana y casos de corrupción que debe ser combatidos de raíz. En ese punto pidió que “como autoridades nunca abandonemos la humildad, la sencillez, la transparencia”.

“Soy un convencido que América Latina sólo va a poder convertirse en dueña de su destino en el Siglo XXI si logra constituirse en una especie de Estado continental Plurinacional” fue una de sus sentencias acercándose al cierre, al enumerar que una de las deudas de la integración continental -salvaguardo la esfera política que, según su parecer, evitó la desestabilización en Bolivia en el año 2008- tiene que ver con la falta de integración económica.

A su lado, Eduardo Rinesi -recuperado en varios tramos por Linera- anotaba puntillosamente. Emir Sader contemplaba el feedback entre el orador principal y su público -en un ida y vuelta que terminó con fotos y abrazos, a lo rockstar-. El decano Glenn Postolski y la vicedecana Patria Funes miraban atentos desde un costado. Cientos escuchaban, adentro del Auditorio, y afuera, con pantallas gigantes, en una Facultad absolutamente desbordada. La visita de García Linera a la UBA fue un nuevo bálsamo de ideas para avanzar en un momento donde intentamos evitar retroceder, frente a la restauración conservadora en curso en toda la región -que impactó con fuerza en Argentina y Brasil en los últimos meses-. “Los revolucionarios nos alimentamos de los tiempos difíciles, venimos desde abajo. Y si ahora temporalmente tenemos que replegarnos, bienvenido. Para eso somos revolucionarios” disparó sobre el cierre, sin levantar el tono de voz más de lo necesario.

A los allí presentes, García Linera nos cambió el ánimo con un mensaje crítico pero a la vez optimista. Con realidad, pero sin el escepticismo que suele marcar a algunos pensadores desvinculados de la capacidad de transformación que otorga la política. No es poco para el momento actual del continente contar con un intelectual orgánico con esa lucidez.

La partida de ajedrez geopolítica EEUU-Rusia en América Latina

 Por Germán Gorraiz Lopéz

La división de Ucrania en dos mitades casi simétricas ( quedando el Sur y Este del país-incluida Crimea- bajo la órbita rusa mientras el Centro y Oeste de la actual Ucrania navegarán tras la estela de la UE), significó “de facto” el retorno al endemismo recurrente de la Guerra Fría Rusia-EEUU, siendo Putin plenamente consciente de la nueva dinámica acción-reacción en la que verán envueltas las relaciones ruso-estadounidenses a partir de este momento. Así, EUU se servirá de la Alianza Panamericana,refinado proyecto de ingeniería geopolítcacuya finalidad última sería dinamitar el proyecto integracionista representado por la UNASUR e intensificar la política de aislamiento de los Gobiernos progresista-populista de la región,en especial de Venezuela tras quedar huérfana del alma mater de la Revolución Bolivariana (Chávez) mediante la estategia kentiana del “palo y la zanahoria” que conjugará la ayuda económica y la firma de acuerdos preferenciales con países ideológicamente afines con los intentos de desestabilización de los Gobiernos de corte populista-progresista (Cuba, Nicaragua, Ecuador, Bolivia y Venezuela), convirtiendo de paso a Colombia en el portaaviones continental de EEUU.

La partida de ajedrez geopolítica EEUU-Rusia en América Latina

Por parte rusa, las relaciones con Iberoamérica vendrán marcadas por el pragmático económico y los acuerdos bilaterales para la venta de productos militares y el traspaso de tecnología a los países sudamericanos. Además, Rusia estaría negociando instalar sus bases militares con Cuba, Venezuela, Nicaragua, Seychelles y Singapur con el objetivo inequívoco de ampliar el radio militar ruso, pues según el analista Lajos Szaszdi ”la apertura de la bases en el exterior es necesaria para la disuasión estratégica de Rusia, la inteligencia, así como para verificar los acuerdos del desarme y también determinar qué planes hay de parte del Pentágono en caso de operaciones o intervenciones en el extranjero”, no siendo descartable que en la reciente visita de Putin a la Isla se haya procedido a la firma de un nuevo Tratado de Colaboración militar ruso-cubana (rememorando el Pacto Secreto firmado en 1.960 en Moscú entre Raúl Castro Y Jruschov) que incluiría la instalación de una base de Radares en la abandonada base militar de Lourdes para escuchar cómodamente los susurros de Washington.

Putin y Cuba

La firma por parte de Mendeiev del Pacto por la Amistad y Cooperación con Cuba contribuyó a sanear la maltrecha economía de la isla tras ser arrasada por sucesivos huracanes(el impacto en 2008 de los ciclones Gustav, Ike y Paloma provocó pérdidas por unos 10 mil millones de dólares) y ver mermados considerablemente sus ingresos por exportación del níquel, (los precios han caído de unos 54.000 dólares la tonelada de níquel a poco más de 10.000 dólares), debido a la crisis global. Cuba, que ocupa el décimo lugar de las exportaciones rusas a países latinoamericanos aunque las cifras de intercambios comerciales sean manifiestamente mejorables (el intercambio comercial entre Rusia y Cuba alcanzó en los últimos años una media de unos 300 millones de dólares al año). Respecto al acercamiento de EEUU a Cuba, las medidas cosméticas tomadas por la Administración Obama en su primer mandato, (relajación de las comunicaciones y el aumento del envío de remesas a la isla así como el inicio de una ronda de conversaciones sobre temas de inmigración), dejan intacto al bloqueo y no cambian sustancialmente la política de Washington aunque reflejan el consenso de amplios sectores del pueblo norteamericano a favor de un cambio de política hacia la Isla auspiciado por la decisión del régimen cubano de terminar con el paternalismo estatal y permitir la libre iniciativa y el trabajo por cuenta propia.

Obama habría encontrado en el Papa Francisco un estrecho colaborador en su ardua tarea de sustituir la diplomacia de las armas por el diálogo y el consenso y Francisco habría participado discretamente en la secreta negociación llevada a cabo entre Cuba y EEUU para logar el deshielo entre ambos países mediante el intercambio de Alan Gross y un oficial estadounidense por tres miembros de “Los 5”, seguido de la desaparición de Cuba de la lista estadounidense de Países Terroristas y de la apertura de Embajadas. Sin embargo, a pesar casi dos meses después del anuncio de la Administración Obama de que se permitiría a las instituciones financieras cubanas el uso del dólar para realizar ciertas transacciones, Cuba sigue sin poder realizar ninguna operación bancaria en dicha moneda lo que aunado con la renovación automática por parte de EEUU por un año más del embargo comercial a la isla podría suponer para Cuba pérdidas estimadas en cerca de 70.000 millones de $ .Si se recompone la OEA, (que es el ambiente natural donde América Latina se comunicaba con EEUU) se podría avanzar en temas como el bloqueo a Cuba y se podrían mejorar las relaciones con gobiernos considerados “non gratos” por Washington como Nicaragua, Ecuador, Bolivia y Venezuela pero en caso contrario, podríamos asistir a la firma de un nuevo tratado de colaboración militar de Cuba con la Rusia que incluiría la instalación de bases dotadas con misiles Iskander y con aviones estratégicos con armas nucleares ( los temibles TU-160 conocidos en Occidente como BlackJak), pudiendo reeditarse la Crisis de los Misiles (octubre 1962).

Putin y Venezuela

Representantes del gobierno venezolano y ruso coincidieron en fortalecer las relaciones entre ambos países durante la clausura de una reunión organizada por el Sistema Económico Latinoamericano y del Caribe (SELA), con el claro objetivo aumentar el volumen comercial entre las partes (ascendente casi 967,8 millones de dólares en 2008), al ser considerado Venezuela como un socio estratégico para Rusia. Con respecto a la creación del Banco Binacional ruso-venezolano, ambas partes esperan potenciar el comercio bilateral y constituir un nuevo esquema de unión dentro de la alianza estratégica, utilizando monedas nacionales en las transacciones comerciales entre ambos países para luego utilizarlas como fuente de acumulación de reservas y así adquirir preeminencia frente al dólar en las operaciones financieras internacionales, dentro de la ofensiva de Putin para acabar con el papel del dólar como patrón monetario mundial. Por su parte, el holding ruso Gazprom junto con la compañía estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y la francesa Total E&P habrían firmado un acuerdo para el proyecto de exploración de gas en el bloque Azero en el sur-oriente boliviano que significará una inversión de 4.500 millones de dólares. Sin embargo, la posible instalación de una megabase naval y logística en Venezuela aunado con el acuerdo chino-venezolano por el que la empresa petro-química estatal china Sinopec invertirá 14.000 millones de dólares para lograr una producción diaria de petróleo en 200.000 barriles diarios de crudo en la Faja Petrolífera del Orinoco, (considerado el yacimiento petrolero más abundante del mundo), serían un misil en la línea de flotación de la geopolítica global de EEUU (cuyo objetivo inequívoco sería secar las fuentes energéticas de China), por lo que no sería descartable un intento de golpe de mano de la CIA contra Maduro.

Implicación de EEUU en el golpe blando contra Dilma Rousseff

Putin esperaba intensificar las relaciones comerciales con Brasil, al ser ambos miembros del BRICS y aunque se descarta que dichos países forman una alianza política como la UE o la Asociación de Naciones del Sureste Asiático (ASEAN), últimamente habrían intensificado su cooperación política para obtener acuerdos en comercio exterior y extraer concesiones políticas de los Países desarrollados, (cooperación nuclear propuesta con la India y Brasil), pues dichos países tienen el potencial de formar un bloque económico con un estatus mayor que del actual G-8 (se estima que en el horizonte del 2050 tendrán más del 40% de la población mundial y un PIB combinado de 34.951 Billones de $).

El objetivo ruso sería duplicar la facturación de los intercambios comerciales ruso-brasileños (10.000 millones de $ al año), intercambios que incluirían la exportación a Rusia de aviones, máquinas herramienta y equipos, piezas de repuesto para automóviles, dispositivos electrónicos, instalaciones para hospitales, artículos textiles y cosméticos aunado con la ampliación de la exportación de productos agrarios (maíz, soja, frutas y zumos) y Brasil crearía conjuntamente con Rusia empresas mixtas especializadas en fabricar turbinas y equipos destinados a extraer petróleo y gas y transportar energía eléctrica, (del que sería paradigma el Gasoducto del Sur). Así, Gazprom ayudará a la petrolera brasileña Petrobras a construir un gasoducto para distribuir por el país el gas que se extraiga en las aguas de Santos Basin, una zona situada en el sudeste de Brasil en la que los estudios geológicos definen unas reservas capaces de proporcionar 30 millones de metros cúbicos diarios, (seis más que los 24 que en la actualidad Bolivia vende a Brasil y que suponen la mitad del consumo diario del país carioca).

En el plano político, el objetivo de Putin sería neutralizar la influencia de la UE y EEUU en el cono sur americano y evitar la posible asunción por Brasil del papel de “gendarme de los neoconservadores” en Sudamérica al ser considerado por todos ellos como un potencial aliado en la escena global y al que podrían apoyar para su ingreso en el Consejo de Seguridad de la ONU como miembro permanente , con el consiguiente aumento del peso específico de Brasil en la Geopolítica Mundial. Así, según el ex-Presidente Lula Da Silva, “los americanos no soportan el hecho de que Brasil se haya convertido en un actor global y en el fondo, lo máximo que ellos aceptan es que Brasilia sea subalterno, como ya lo fue” y la Presidenta Rousseff exigió a Estados Unidos explicaciones convincentes de las razones de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) para presuntamente violar las redes de computadoras de la petrolera estatal Petrobras y tras su enérgico discurso en la apertura de la 68 Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU),con lo que se granjeó la enemistad de la Administración Obama que procederá a la implementación del “caos constructivo” en Brasil para desestabilizar su mandato presidencial (impeachement).

Por último, la agudización de la crisis económica podría dar lugar a una severa constricción de las exportaciones de productos iberoamericanos y de la entrada de remesas de los emigrantes (sobre todo en Ecuador y Bolivia cuyas remesas de inmigrantes supusieron en el 2007 el 10% del PIB) lo que podría suponer una debacle económica y social y terminar por desencadenar frecuentes estallidos de conflictividad social y la expansión de ideologías izquierdistas, siendo previsible una clara regresión de las libertades democráticas y un posible regreso a escenarios ya superados de dictaduras militares y guerrillas revolucionarias en la América Latina y del Caribe en la próxima década.

Este contenido ha sido publicado originalmente teleSur, 23 de mayo  de 2016 en el siguiente enlace: http://www.telesurtv.net/bloggers/La-partida-de-ajedrez-geopolitica-EEUU-Rusia-en-America-Latina-20160523-0003.html

Las trampas del Mercosur flexibilizado

Por Juan Manuel Karg

El viaje de canciller interino José Serra a la República Argentina termina de poner sobre la mesa una serie de elementos importantes para comprender una situación regional novedosa, cambiante. El tucano, dos veces derrotado por Luiz Inácio Lula da Silva en el terreno de las urnas, comparte con Susana Malcorra la idea de “flexibilizar” el bloque, noción que parte de un presupuesto engañoso: desideologizar la política exterior de los países. Detrás de este gran titular, se abriría la idea de que se le daría oportunidades a los funcionarios de carrera -“los mejores”- en el ámbito de las relaciones exteriores, y no a funcionarios políticos puros. Esto es desmentido de entrada por el propio caso de Serra, un político hecho y derecho y no un diplomático de Itamaraty, que arribó a su lugar sólo por un arreglo cupular con el también interino Temer, cerebro del golpe a Dilma.

Pero, sobre todo, la supuesta “desideologización” exigida por Serra-Malcorra anidaría en dejar atrás las uniones políticas puras, pasando a un pragmatismo que definiría las relaciones exteriores por otros elementos, como la economía. Curioso razonamiento para establecer nuevos acuerdos de libre comercio con potencias (EEUU y UE) con las cuales nuestra región siempre tuvo asimetrías evidentes, contra las cuales batalló diplomáticamente en el “No al Alca” de 2005. La pauperización social que vive México desde la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, junto a EEUU y Canadá, debe servir de contundente balance para graficar los peligros evidentes de arrojarse sin más a las mieles del “libre mercado” justamente con quienes son jugadores, árbitros y dirigentes a la vez de aquellas estructuras.

La principal trampa del Mercosur flexibilizado es esa: funge como soporte discursivo para establecer una operatoria bien conocida para nuestros países. ¿Cuál es la desideologización en flexibilizar la unidad de nuestros países para ir hacia la Alianza del Pacífico? ¿No hay una ideología evidente en el andamiaje institucional de este bloque, en el cual todos sus miembros son firmantes de TLCs con Washington? La resultante de esta nueva operatoria es un amesetamiento evidente de las nuevas instancias regionales, como Unasur y CELAC. El “golpe en cámara lenta” en Brasil y su desenlace nos muestra eso: mientras las autónomas herramientas no llegan a dar respuesta acorde sobre el tema, por un “empate catastrófico” de las fuerzas posneoliberales y las conservadoras, la OEA debate sobre Venezuela, no emitiendo palabra sobre la grave situación institucional que afronta el gigante sudamericano.

El Mercosur flexibilizado es, en esencia, una puerta abierta al libre comercio, para intentar orientar la región hacia elTPP (Acuerdo Transpacífico) que Washington armó en detrimento de Beijing. Brasil y Argentina pasaron, entonces, de constituir e intentar formar parte de los BRICS, respectivamente, a ser los arietes sudamericanos de la nueva política de EEUU para aislar a China a nivel global. Todo en apenas cinco meses. Es que detrás de la supuesta “desideologización” hay una ideología bien clara: la neoliberal. Malcorra y Serra, aún cuando se muestren como paladines del diálogo con todos los países, han tomado una notoria posición inicial desde sus respectivas cancillerías, tendiente a fortalecer los lazos de Argentina y Brasil hacia Washington y Bruselas.