Honduras y los extranjeros

Por José Martí

En nuestra América hay mucho más sentido de lo que se piensa, y los pueblos que pasan por menores; y lo son en territorio o habitantes más que en propósito y juicio,–van salvándose a timón seguro de la mala sangre de la colonia de ayer y de la dependencia y servidumbre a que los empezaba a llevar, por equivocado amor a formas ajenas y superficiales de república, un concepto falso, y criminal, de americanismo. Lo que el americanismo sano pide es que cada pueblo de América se desenvuelva con el albedrío y propio ejercicio necesarios a la salud, aunque al cruzar el río se moje la ropa y al subir tropiece, sin dañarle la libertad a ningún otro pueblo,–que es puerta por donde los demás entrarán a dañarle la suya,–ni permitir que con la cubierta del negocio o cualquiera otra lo apague y cope un pueblo voraz e irreverente. En América hay dos pueblos, y no más que dos, de alma muy diversa por los orígenes, antecedentes y costumbres, y sólo semejantes en la identidad fundamental humana. De un lado está nuestra América, y todos sus pueblos son de una naturaleza, y de cuna parecida o igual, e igual mezcla imperante; de la otra parte está la América que no es nuestra, cuya ene¬mistad no es cuerdo ni viable fomentar, y de la que con el decoro firme y la sagaz independencia no es imposible, y es útil, ser amigo. Pero demuestra alma hemos de vivir, limpia de la mala iglesia, y de los hábitos de amo y de inmerecido lujo. Andemos nuestro camino, de menos a más, y sudemos nuestras enfermedades. La grandeza de los pueblos no está en su tamaño, ni en las formas múltiples de la comodidad material, que en todos los pueblos aparecen según la necesidad de ellas, y se acumulan en las naciones prósperas, más que por genio especial de raza alguna, por el cebo de la ganancia que hay en satisfacerlas. El pueblo más grande no es aquel en que una riqueza desigual y desenfrenada produce hombres crudos y sórdidos, y mujeres venales y egoístas: pueblo grande, cualquiera que sea su tamaño, es aquel que da hombres generosos y mujeres puras. La prueba de cada civilización humana está en la especie de hombre y de mujer que en ella se produce.

De tiempo atrás venía apenando a los observadores americanos la imprudente facilidad con que Honduras, por sinrazón visible más confiada en los extraños que en los propios, se abrió a la gente rubia que con la fama de progreso le iba del Norte a obtener allí, a todo por nada, las empresas pingues que en su tierra les escasean o se les cierran. Todo trabajador es santo y cada productor es una raíz; y al que traiga trabajo útil y cariño, venga de tierra fría o caliente, se le ha de abrir hueco ancho, como a un árbol nuevo; pero con el pretexto del trabajo, y la simpatía del americanismo, no han de venir a sentársenos sobre la tierra, sin dinero en la bolsa ni amistad en el corazón, los buscavidas y los ladrones.

Patria, Nueva York, 15 de diciembre de 1894

Este contenido ha sido publicado originalmente por Portal José Martí Cuba en el siguiente enlace:  http://www.josemarti.cu/publicacion/honduras-y-los-extranjeros/

¿Cómo se explican los resultados del 26J?

La noche electoral del 26J ha dejado un sabor amargo a decenas de miles de activistas de la izquierda. Cuando todas las encuestas auguraban un crecimiento importante del voto a Unidos Podemos —dando como seguro el sorpasso al PSOE— y una enconada lucha por la primera plaza con el PP, la sorpresa ha sido mayúscula. Sorpresa que se hizo aún más dura después de que los sondeos a pie de urna confirmasen estas previsiones, algo percibido como una posibilidad más que real ante el entusiasmo que se palpaba entre cientos de miles de trabajadores y jóvenes, y en la asistencia de los mítines de Unidos Podemos, mucho más concurridos que los de ninguna otra fuerza política.

Y, sin embargo, los pronósticos globales, y los que también realizamos los marxistas, han errado el tiro claramente: el PP se fortalece; el PSOE, aunque cosecha el peor resultado de su historia, resiste el envite por su izquierda, y la confluencia Unidos Podemos pierde un millón de votos. ¿Cómo se explican estos datos? ¿Qué tendencias están reflejando? ¿Qué hacer a partir de ahora? Necesitamos responder a estas peguntas de la manera más honesta, y más correcta posible, para reagrupar nuestras fuerzas y prepararnos ante una nueva etapa de la lucha de clases.

Los resultados: desplazamiento hacia la derecha

Los datos finales han sido claros a la hora de mostrar el estado de ánimo de las diferentes clases sociales, e incluso, en el caso de la clase obrera, de la existencia de tendencias contradictorias. El PP se ha alzado con el triunfo, aumentando el número de escaños de 123 a 137, y logrando 7.906.185 votos (33,03%), lo que significa un aumento de casi 700.000 papeletas respecto al 20D y de 4,3 puntos porcentuales. En el caso del PSOE, pasa de 90 diputados a 85, y pierde 125.000 votos (pasa de 5.545.315 a 5.424.709, y del 22% al 22,6%). Unidos Podemos mantiene la suma de escaños que lograron Podemos e Izquierda Unida por separado el 20D, 71 diputados, pero experimenta un fuerte retroceso en votos: pierde 1,06 millones (pasa de 6.112.438 a 5.049.734 votos) y se queda en el 21,1%. Ciudadanos también sufre un descenso acusado en escaños, de los 40 que obtuvo el 20D a 32 diputados el 26J, y de 3.514.528 a 3.123.769 votos (una caída de 390.759 votos y 0,85 puntos)

Una aproximación a estos datos generales señala una primera consecuencia: el bloque de la derecha (PP + Cs) mejora sus resultados del 20D: 11.029.954 votos frente a 10.750.493, con un trasvase evidente de votos a favor de Rajoy. Si en diciembre sacaron un 42,65 % de los votos, ahora es un 46,08 %, 3,43 puntos más, y pasan de 163 diputados a 169. El bloque PSOE-Unidos Podemos ha sacado 10.474.443 votos frente a los 11.657.753 del 20D, es decir pierde 1.183.310 votos. Si en diciembre sacaron un porcentaje de 46,34%, ahora ha sido del 43,73%, 2,58 puntos menos, y pasan de 161 escaños a 156.

Cuando todas las encuestas y sondeos indicaban un resultado manifiestamente diferente, el desplazamiento a la derecha de las urnas exige una explicación a fondo, huyendo de las consabidas letanías del derrotismo y el escepticismo de la que hacen gala los burócratas más cínicos, pero también de lo que pretenden conseguir los grandes medios de comunicación de la derecha que no es más que desmovilizar, desmoralizar y extender el desánimo entra las filas del movimiento obrero y juvenil que ha librado una batalla colosal en las calles y en las urnas. Se impone por tanto una reflexión partiendo de aspectos que importan decisivamente, para reagrupar nuestras fuerzas y tejer una estrategia que sirva para enfrentar los desafíos de esta nueva fase en la lucha de clases. Aunque sea de manera urgente y sintética, señalaremos algunos de los aspectos más relevantes que nos permiten explicarnos lo ocurrido.

El peso de la desmovilización social en los resultados del 26J

Como hemos señalado en numerosas ocasiones, la fuerte irrupción de Podemos y el golpe asestado al bipartidismo, tanto en lo que se refiere al PP como al aparato de la socialdemocracia, no ha sido el producto de ningún plan maquiavélico urdido en una conocida cadena de televisión. La crisis del régimen del 78 y de los partidos que lo han sostenido durante cuarenta años casi, es el resultado de la mayor oleada de movilizaciones de masas desde los años setenta, en el periodo conocido popularmente como la Transición. Desde el estallido del 15M —que llenó las calles y plazas de indignación y furia contra la crisis capitalista y los recortes del gobierno de Zapatero— pasando por las huelgas generales contra la reforma laboral, las movilizaciones mineras, el levantamiento de Gamonal, la explosión de la Marea Verde y la Marea Blanca en defensa de la educación y la sanidad pública, las grandes huelgas de la juventud estudiantil contra la LOMCE y el 3+2, la impresionante Marcha de la Dignidad del 22M de 2014, o las manifestaciones por el derecho a decidir en Catalunya, por poner sólo algunos ejemplos…la fuerza de la clase obrera y la juventud se dejó sentir con una intensidad sin parangón.

Este factor político de primer orden, que ha sido ninguneado por muchos, es lo que ha propulsado la aparición de formaciones como Podemos, que son consecuencia directa de la gran rebelión social que hemos vivido. De hecho, una de las características de estas movilizaciones han sido su carácter desafiante contra la burocracia corrupta y acomodada de la socialdemocracia y los grandes aparatos sindicales, que han mantenido su estrategia de paz social otorgando balones de oxigeno al PP cuando el gobierno de Rajoy pasaba por sus momentos más complicados. Esta experiencia de lucha ha puesto en guardia a estos sectores burocráticos y reformistas, que actúan como correa de transmisión de los intereses de la clase dominante dentro de la izquierda. Por eso su actitud de sabotear y boicotear cualquier iniciativa que pudiera acabar con el status quo que tanto les ha beneficiado.

Una vez que Podemos cosecha un resultado espectacular en las elecciones europeas de 2014, y que lo amplifica en las municipales de mayo de 2015, la dirección de la formación morada escora todas sus energías al terreno institucional y abandona descaradamente la calle, con la única excepción de la Marcha del Cambio de enero de 2015. Esta estrategia, auspiciada por los elementos más derechistas de Podemos, como Iñigo Errejón, se ha mantenido a toda costa, de tal manera que desde hace dos años, las grandes movilizaciones de masas han estado completamente ausentes del escenario político. Este hecho tiene una gran trascendencia, pues igual que la lucha en las calles, masiva y sostenida, ha sido decisiva en la creación de Podemos y la crisis del bipartidismo, su ausencia lo debilita y tiende a abrir un hueco para que los prejuicios políticos y el discurso de nuestros adversarios (tanto del PP como de la dirección del PSOE) se pueda colar y hacer su tarea.

También se puede señalar la decepcionante gestión de muchos gobiernos del “cambio” en grandes Ayuntamientos. Por supuesto que la autoridad de Ada Colau y Manuela Carmena sigue siendo grande, pero la vida en los barrios obreros de estas grandes urbes no ha cambiado en lo sustancial, los equipamientos siguen siendo muy defectuosos, las becas, comedores y vivienda social, las mejoras en la limpieza o el transporte público, siguen brillando por su ausencia; y se han abandonado muchas reivindicaciones fundamentales como la remunicipalización de los servicios públicos. Esta realidad, no nos engañemos, también favorece a la derecha, pues los discursos y las buenas palabras no convencen tanto como los hechos a la hora de movilizar el voto para la izquierda.

El terreno electoral es siempre el más difícil y el más complicado para aquellos que luchamos por transformar la sociedad. En las elecciones no ocurre como en las huelgas, en las movilizaciones de masas, en los grandes conflictos sociales, donde el peso lo llevan los sectores más conscientes arrastrando a los más indecisos, y con su decisión de luchar pueden abrir crisis políticas de envergadura. Baste recordar que el triunfo en 2004 de Rodríguez Zapatero estuvo directamente relacionado con la movilización masiva contra la guerra imperialista.

Para las fuerzas de la izquierda que aspiramos a romper con las políticas de austeridad, con la lógica implacable del capitalismo, con la casta que nos oprime, es fundamental entender que la lucha parlamentaria debe estar indisolublemente unida a la lucha extraparlamentaria, a la movilización en las calles, en las empresas, en los centros de estudio. Ahí es donde podemos modificar la correlación de fuerzas a nuestro favor y que esto también pueda reflejarse en las urnas. Como la experiencia histórica demuestra, no es posible el cambio al que los trabajadores y los jóvenes aspiramos, a través sólo de la aritmética parlamentaria. Los capitalistas encontrarán mil formas de sabotear a cualquier gobierno que intente desafiar sus intereses, como ha quedado claro en Grecia. Sólo con la lucha de clases, con la organización consciente, con el programa del socialismo se puede romper este cerco.

Constreñir la oposición al PP y al aparato socialdemócrata al terreno parlamentario es completamente insuficiente. La negativa a movilizar en las calles durante los meses en que se ha estado negociando tras las elecciones del 20D, y no colocar la presión de la lucha de masas sobre Pedro Sánchez, responsable del infame pacto con Cs, y sobre Rajoy, ha dejado, y ahora se ve mucho más claro, gran parte de la iniciativa a nuestros enemigos de clase.

La ofensiva de la derecha y la socialdemocracia alertando de que el avance de Unidos Podemos podría sumirnos en el caos

Desde que Pablo Iglesias se negó correctamente a ceder ante la maniobra organizada por la dirección del PSOE de apoyar el pacto con Cs, la ofensiva de la derecha en todas sus variantes, y aquí también incluimos al aparato socialdemócrata, no ha tenido un solo día de respiro. Toda la escuadra mediática ha vomitado su odio contra Podemos, y contra Alberto Garzón una vez que la confluencia de la izquierda se ha materializado. Y tenemos que decir que la campaña ha tenido un efecto, sobre todo en el contexto de desmovilización social que hemos señalado en el apartado anterior. La histeria contra la revolución venezolana, en un momento es que atraviesa su periodo más difícil por el sabotaje capitalista y la corrupción de sectores de la burocracia estatal, ha calado entre las clases medias y sectores más atrasados de los trabajadores.

En este sentido hay que señalar el papel nefasto del aparato del PSOE, alineándose con los golpistas venezolanos de ultraderecha, y haciendo el caldo gordo al imperialismo y al PP. También la falta de decisión y arrojo para contestar las calumnias desde la dirección de Podemos, ha sido percibido como una incoherencia y una debilidad. En cualquier caso, la brutal campaña del miedo al “comunismo” ha movilizado las reservas de la reacción, ha galvanizado el voto de importantes sectores de las capas medias hacia la derecha e, incluso, ha tocado a elementos más atrasados de los trabajadores y la juventud que han acusado esta ofensiva ideológica y en los que ha hecho mella la confusión. Muchos de ellos han cambiado su voto del 20D, optado por el PSOE y la abstención. El resultado del “Brexit” británico, que ha sido presentado como el triunfo del racismo, la xenofobia y el aislacionismo económico, ha reforzado el discurso del PP y del aparato del PSOE contra Unidos Podemos.

El discurso “socialdemócrata” de la dirección de Podemos

La decisión de Pablo Iglesias de hacer frente a los sectores más derechistas de su formación, y mantenerse firme sin dar apoyo al pacto PSOE-Cs, ha sido compensado en la campaña por un acentuado lenguaje socialdemócrata, con guiños permanentes a la dirección del PSOE y una moderación que no ha servido de nada. De hecho, en los mítines y en las declaraciones públicas se ha percibido a Alberto Garzón con una dimensión muy diferente, mucho más combativo y decidido a la hora de proponer una alternativa de izquierdas frente a la crisis del capitalismo y al PP. Lo cierto es que si hay una competición a ser socialdemócrata, también se está mandando un mensaje que permite a Pedro Sánchez y el aparato del PSOE fortalecer su discurso. Apoyándose en los prejuicios, y en las reservas que el PSOE sigue manteniendo entre capas más conservadoras de los trabajadores, han convencido a una parte importante de su menguada base social de que era decisivo mantener prietas las filas. Si, al fin y al cabo, de lo que se trata es de respetar el “pragmatismo” socialdemócrata, y la aceptación de las reglas del juego del capitalismo, estas capas han optado por el modelo original, espoleadas por la campaña mediática que responsabiliza a Iglesias de oponerse al “cambio”, de ser un arrogante y un presuntuoso.

También es probable que decenas de miles de votos de sectores de capas medias que podían apoyar al PSOE ante la atmósfera insufrible de corrupción que envolvía al PP, ahora hayan votado a Rajoy temerosas por el discurso imperante, y los supuestos “peligros” que un avance de Unidos Podemos podría suponer para su estabilidad económica.

También los sectores más derechistas del aparato de Izquierda Unida han hecho el juego a la socialdemocracia. Estos elementos, con estrechos vínculos con la burocracia de CCOO de la que reciben prebendas y empleos, que han vivido de la sopa boba de las instituciones, y de sus apaños constantes con el aparato socialista para conservar puestos de diputados autonómicos y concejales, estos sectores casposos, sectarios y anquilosados, le han declarado la guerra a Alberto Garzón por tierra, mar y aire y han diseminado toda su bilis contra la confluencia Unidos Podemos. De esta manera también han sembrado dudas, y han empujado a sectores que el 20D votaron a Izquierda Unida a hacerlo ahora por el PSOE o decidirse por la abstención.

¿Y ahora qué?

Las perspectivas que abre este resultado electoral son negativas a corto plazo. La derecha, el aparato socialdemócrata, la prensa capitalista, van a utilizar la victoria del PP y el retroceso de Unidos Podemos para golpear todo lo posible a la vanguardia de la clase trabajadora y la juventud que ha estado al frente de las luchas de estos últimos cuatro años. La sorpresa de estos resultados ha sido tan grande, precisamente, porque esta vanguardia, estos sectores avanzados de la izquierda militante, se ha ampliado mucho y estaba especialmente motivada y animada. Las encuestas reflejaban muy bien este sentimiento: cientos de miles no sólo no nos escondíamos, sino que manifestábamos orgullo a la hora de decir públicamente a quién íbamos a votar, cosa que no ocurría con muchos votantes del PP o del PSOE, que tenían una actitud mucho más vergonzante.

La próxima formación de gobierno está mucho más clara que hace meses. Probablemente para septiembre tengamos un ejecutivo del PP sostenido por el apoyo parlamentario de Cs, que podría llegar a integrarse en el mismo, y contando con la aquiescencia del aparato del PSOE. Pedro Sánchez ha cosechado el peor resultado de la historia del PSOE, realmente malo, pero la debacle que esperaban era mucho mayor sin duda. A pesar de la apariencia de haber salvado los muebles, la crisis de la socialdemocracia continuará y el futuro de Pedro Sánchez está en entredicho. Si se abstienen en la investidura del candidato de PP, cosa muy probable, les hará perder aún más autoridad entre los sectores avanzados de la clase obrera y la juventud.

La clave ahora está en la reacción de los dirigentes de Podemos, especialmente de Pablo Iglesias, y de Izquierda Unida y más concretamente de Alberto Garzón, que ha tenido una actitud valiente y generosa apostando decididamente por la confluencia de la izquierda. Los resultados han provocado perplejidad y desmoralización entre miles de activistas que han peleado por Unidos Podemos en esta campaña. Y es comprensible. Lo obtenido no colma ni de lejos las expectativas creadas, ya que en todos los territorios se retrocede, aunque en la CAV y Navarra se mantiene el porcentaje de votos (en la CAV como primera fuerza), mientras en Catalunya En Comu Podem se alza con la victoria nuevamente. Lo peor es cuando recibes un golpe que no esperas, que ha pillado por sorpresa a los sectores más combativos.

Dicho esto, lo que está claro es que por primera vez desde los años 70, formaciones a la izquierda de la socialdemocracia tradicional tienen un apoyo de masas en las urnas y en las calles. Cinco millones de votos son muchos votos, y este aspecto se realza mucho más si esa fuerza social se utiliza para emprender una política enérgica, de oposición parlamentaria y movilización en las calles, contra los planes que el PP nos tiene reservados. Los marxistas, en Unidos Podemos, en los sindicatos, en el movimiento obrero, entre la juventud y los activistas sociales tenemos una tarea: combatir el derrotismo y el escepticismo, abanderar la lucha por una política socialista consecuente, llamar a la organización de una manera más rotunda aún si cabe.

Vamos a ver muchos lamentos de los de siempre, de los que manifiestan una desconfianza orgánica en la clase obrera y en su potencial revolucionario, de los que nunca han creído en que cambiar la sociedad sea posible. A todos ellos les decimos: nos tendréis frente a vosotros, luchando contra vuestros prejuicios desmoralizantes por que vuestra voz no favorece la liberación de los trabajadores, sino que nos llena de cadenas y sumisión. No, no vamos a ceder ni un ápice en la tarea que hemos emprendido. Es en las adversidades —que pronto remontarán pues la crisis del capitalismo prepara nuevas explosiones de la lucha de clases en el Estado español y en todo el mundo—cuando se prueba de que pasta están hechos los revolucionarios.

¡Prepararnos para las luchas futuras!
¡Es el momento de la organización: Únete a Izquierda Revolucionaria!

Este contenido ha sido publicado originalmente por Izquierda Revolucionaria, el 27 de junio de 2016 en el siguiente enlace: http://www.izquierdarevolucionaria.net/index.php/estado-espanol/general/10217-como-se-explican-los-resultados-del-26j

Lo que se sabe, lo que se espera y lo que se teme a tres días de la tormenta desatada por la inminente salida de Reino Unido de la Unión Europea

Reino Unido votó el jueves a favor del Brexit: 52% de los británicos se pronunciaron a favor de abandonar la Unión Europea (UE) después de 43 años en ella.

Los resultados se conocieron en la madrugada del viernes, pero lo que sigue no es un proceso sencillo y la ejecución de la voluntad popular no se dará de forma automática.

De hecho, por el momento Reino Unido sigue perteneciendo a la UE y es probable que ese estatus se mantenga durante un par de años.

La decisión de las urnas, sin embargo, ya causó varios efectos colaterales: desde la renuncia del primer ministro David Cameron, que se hará efectiva en octubre, hasta la dramática caída de la libra esterlina y la posibilidad de un referendo separatista en Escocia.

Y después de un fin de semana turbulento y lleno de noticias, BBC Mundo les ofrece un resumen de las principales consecuencias del Brexit.

1. Se necesita un nuevo primer ministro

El primer ministro David Cameron dimitió el mismo día en que se conocieron los resultados de referendo, especificando que un sucesor debería ser nombrado antes de octubre.

Y en su discurso de renuncia el viernes señaló que no activará la salida de Reino Unido del bloque europeo invocando el artículo 50 del Tratado de Lisboa, pues le dejará esa responsabilidad al próximo primer ministro.

Este lunes, en la primera reunión del Parlamento británico tras el Brexit, Cameron ratificó que Reino Unido no está preparado para iniciar conversaciones formales sobre su salida del bloque. “Antes de hacer eso necesitamos determinar qué tipo de relación queremos con la UE”, dijo.

El primer ministro británico anunció la creación de una oficina dentro del gobierno encargada de planificar la salida de Reino Unido de la UE.

El exalcalde de Londres y cara visible de la campaña del “Salir”, Boris Johnson, parte como favorito, pero analistas también citan nombres como el del ministro de Justicia, Michael Gove.

Y prominentes miembros del partido opuestos al Brexit, como la ministra de Interior, Theresa May, también parecen estar considerando sus posibilidades.

El sucesor de Cameron, en cualquier caso, se conocerá antes de los esperado, pues este lunes el comité ejecutivo del Partido Conservador presentó un cronograma que debería permitir su elección a más tardar el 2 de septiembre.

Aunque siempre existe la posibilidad de que el nuevo primer ministro se vea obligado a convocar a elecciones anticipadas, lo que podría traducirse en un muy corto período a cargo.

2. La libra y los mercados se han visto afectados

La reacción de los mercados ante la noticia del Brexit fue dramática.

La libra esterlina se desplomó a su nivel más bajo en 30 años y el FTSE 100, el índice que mide el mercado de valores británico, cayó un 8% en la jornada del pasado viernes.

Un corredor de bolsa en LondresImage copyrightREUTERSImage captionLa cara lo dice todo: caída en el índice FTSE-100 y el valor más bajo de la libra en 30 años tras la noticia del Brexit.

Y este lunes siguieron cayendo, a pesar de que el ministro de Finanzas británico,George Osborne, salió en la mañana a enviar un mensaje tranquilizador para tratar de evitarlo.

“Reino Unido está listo para afrontar el futuro desde una posición de fortaleza y no vamos a necesitar un presupuesto de emergencia”, aseguró Osborne.

¿Cuál será la capital financiera europea?
  • US$2 billones Valor de las transacciones diarias de divisas en euro
  • 500 millones de personas Mercado de consumidores de la Unión Europea
  • 251 Bancos extranjeros hoy residenciados en Londres

Ya antes, con la idea de tranquilizar a los inversionistas, el jefe del Banco Central de Inglaterra, Mark Carney, había dicho que era de esperar una “volatilidad en la economía”, pero que el Banco de Inglaterra estaba preparado para ello.

Pero a pesar de que las dos personas responsables de la economía de Reino Unido salieron a dar un mensaje de estabilidad, los mercados continúan nerviosos y agitados.

La agencia de riesgo crediticio Standard and Poor’s rebajó la calificación de la deuda soberana del país, quitándole la máxima calificación de Triple A, mientras la agencia Fitch redujo la calificación de AA+ a AA y advirtió que podría bajarla aún más.

Varias empresas anotaron que están revisando sus inversiones en Reino Unido: la firma de inversiones Morgan Stanley, por ejemplo, le dijo a la BBC que está pensando en reubicar a los 2.000 empleados que trabajan en Londres en sus oficinas de Dublín o Frankfurt.

Y este lunes la caída de las acciones de varios bancos y compañías constructoras obligaron a suspender temporalmente su transacción en la bolsa, mientras compañías como Ryanair y Foxtons revisaban a la baja sus previsiones de ganancia.

3. La respuesta de los líderes europeos

Europa no quería que Reino Unido saliera de la UE, por lo que ahora se convocaron reuniones de emergencia para afrontar las consecuencias de la decisión tomada por el pueblo británico.

French President Francois Hollande during an emergency cabinet meetingImage copyrightAFP

Los líderes de Alemania, Francia e Italia, los países fundadores de la Unión Europea, se reunieron este lunes para determinar las estrategias con miras a la cumbre europea que se desarrollará esta semana en Bruselas, Bélgica.

La canciller alemana, Ángela Merkel, quien hizo de anfitriona de sus homólogos Francois Hollande y Mateo Renzi, insistió en que la UE no sostendrá reuniones informales con Reino Unido acerca del Brexit hasta tanto Londres no inicie oficialmente los trámites para abandonar el bloque.

“Nuestra responsabilidad es no perder tiempo con el tema de la salida de Reino Unido”, dijo Hollande. “No hay nada peor que la incertidumbre”, agregó.

Donald Tusk, presidente del Consejo Europeo, uno de los principales órganos dentro de la UE, señaló tras conocerse la noticia que era un voto histórico pero que no era “un momento para reacciones histéricas”.

Más allá de las reacciones, la mayoría de los líderes europeos han pedido al gobierno británico que no dilate la activación del artículo 50, que iniciaría de forma legal la salida de Reino Unido como miembro del bloque de naciones.

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Y lo piden por una razón: evitar la incertidumbre que podría traer a la región la demora en el inicio de las negociaciones, por las que habrá que establecer las nuevas relaciones que tendrán los 27 países miembros con Reino Unido y que podrían tardar años.

Además, quieren evitar a toda costa un efecto dominó: el próximo año habrá elecciones en Francia y en Italia el primer ministro Mateo Renzi se enfrenta en octubre a un referendo para reformar la constitución. En ambos casos, la idea de un referendo podría colarse dentro de las propuestas electorales.

De acuerdo con la legislación europea, una vez se active el artículo 50 Reino Unido deberá esperar dos años antes de dejar de ser miembro de la UE de forma de definitiva e irreversible.

4. No se sabe cuándo se activará el botón de salida

Existe un marco legal para la salida de Reino Unido de la Unión Europea, que está explicado en el artículo 50 del tratado de Lisboa.

Esa salida iniciará cuando el gobierno británico le notifique formalmente su decisión al Consejo Europeo.

Signo de tr'ansito en BruselasImage copyrightAPImage captionPor ahora, Reino Unido sigue perteneciendo a la Unión Europea y el comienzo del proceso de salidad solo ocurrirá cuando se active el artículo 50 del tratado de Lisboa.

En ese momento, Reino Unido dejará de hacer parte de las decisiones que se tomen dentro del bloque comunitario.

Pero en el discurso en que anunció su renuncia, Cameron señaló que esa “activación” es una decisión que debe ser tomada por la persona que vaya a reemplazarlo en septiembre.

Lo cierto, en cualquier caso, es que el proceso de salida no es automático.

Se espera que esas negociaciones se logren antes del plazo de dos años que establece el artículo 50, pero muchos analistas creen que tomará un poco más y podría extenderse incluso hasta el año 2020.

Reino Unido debe negociar un tratado comercial con cada uno de los países y elParlamento Europeo tiene la potestad de vetar cualquier acuerdo que no cumpla con los requerimientos de la UE.

La bandera británica ondea sobre el Big BenImage copyrightPAImage captionReino Unido ahora debe enfrentar un largo camino de negociaciones con los otros 27 Estados de la UE.

Aunque existen atajos, como por ejemplo ignorar el artículo 50 y simplemente romper relaciones de forma unilateral, los analistas señalan que eso dificultaría enormemente las negociaciones de nuevos vínculos comerciales en el futuro.

Para el corresponsal de asuntos legales de la BBC, Clive Coleman, esta decisión significaría incumplir el tratado de Lisboa que fue firmado en su momento por Reino Unido, y aunque es un camino real, es poco probable que vaya a transitarse.

El único antecedente de la salida de un participante de la Comunidad Europea es el de Groenlandia, territorio danés de ultramar, en 1982, pero es un caso que no puede aplicarse a Reino Unido: no existía en ese entonces el Tratado de Lisboa, que fue firmado en 2007.

Las personas que trabajaron en la campaña del “Quedarse” habían anotado que salir de la UE y quedar bajo las normas de la Organización Mundial de Comercio podría impactar negativamente en las exportaciones, que podrían registrar ahora nuevos impuestos y tarifas de exportación.

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Pero mientras esto ocurre, los líderes de la campaña de “irse” han señalado que no hay ninguna prisa por adelantar la salida de Reino Unido y afirmaron que su intención es iniciar negociaciones informales con los distintos países.

Algo que fue rechazado este lunes por Merkel. “Creo también necesario decir que podemos esperar un poco la decisión, pero no se puede alargar por mucho tiempo”, señaló.

5. La paradoja del parlamento y quién liderará la salida

La decisión de salir y cuándo hacerlo está en manos del Parlamento británico.

Es allí donde se revisará no solo el documento que puso a Reino Unido dentro de la Comunidad Económica Europea en 1972, sino también las 80.000 páginas que documentan los acuerdos comerciales que tiene el país con relación a la UE.

El Big BenImage copyrightAPImage captionAl menos 450 parlamentarios británicos habían hecho campaña por la opción de quedarse.

Y será el Parlamento en pleno el que autorice los acuerdos que se logren en el proceso de salida de la Unión Europea.

Sin embargo, el cuerpo legislativo estaría tomando una decisión que la mayoría de sus 650 miembros actuales no quería tomar: al menos 450 parlamentarios habían señalado su voluntad de permanecer dentro de la Unión Europea.

Y allí surge otra complicación. A la hora de negociar un nuevo acuerdo con cada país, habrá una cláusula irreductible: la exigencia de mantener las fronteras abiertas, algo que parecía inaceptable para la mayoría de los 17 millones de personas que votaron a favor de la opción de “salir”.

Pero, ¿quién va a liderar la negociación de los tratados comerciales más complejos en la historia reciente de Europa?

Con la salida de Cameron, se espera que también renuncien a su cargo figuras prominentes de su gobierno, como el ministro de Finanzas, George Osborne, y la ministra del Interior, Theresa May.

Y en el camino aparecen figuras que fueron fundamentales en la promoción del Brexit: el secretario del gabinete del gobierno actual, Jeremy Heywood, está como primera opción para liderar las negociaciones una vez se active el mecanismo de salida.

Y por supuesto, este proceso estará liderado por quien se convierta en primer ministro de Reino Unido el próximo 2 de septiembre.

Notas relacionadas: 

Este contenido ha sido publicado originalmente por BBC Mundo, el 27 de junio de 2016 en el siguiente enlace: http://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-36640139

Diálogo con olor a sangre

Por John M. Ackerman

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- La sangre de Nochixtlán tiene sin cuidado al gobierno. Lo único que le interesa es apagar el fuego de la creciente resistencia magisterial, estudiantil, popular y ciudadana. Desde las comunidades indígenas de Oaxaca hasta Nueva York, desde Monterrey hasta la UNAM, todos los días crece el repudio a la masacre cometida por los policías federales y estatales el pasado domingo 19 de junio. La solidaridad nacional e internacional incluso se ha generalizado más rápidamente que después de la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa el 26 de septiembre de 2014.

Lo que ocurrió en Nochixtlán no fue un “choque” o un “enfrentamiento” entre dos grupos en conflicto, maestros y policías, sino un ataque premeditado y ejecutado a sangre fría por hombres encapuchados, fuertemente armados, al servicio de un gobierno despótico y corrupto. Las víctimas fueron maestros y ciudadanos de una zona con fuerte presencia indígena que defendían, con lápices, cuadernos y palos sus derechos laborales, su cultura y su tierra.

Ni un policía recibió un solo impacto de bala, por la sencilla razón de que ninguno de los manifestantes estaba armado. Tampoco hay evidencia alguna de que la Policía Federal hubiera sufrido una “emboscada” de parte de algún grupo violento ajeno al movimiento magistral. El pueblo mexicano ya no se deja engañar tan fácilmente por las “verdades históricas” del poder. Ya fluye suficiente información vía internet y redes sociales para poder desmentir, casi de inmediato, las manipulaciones de Televisa, Letras Libres y ¡Hola!

De acuerdo con testimonios recogidos por Arturo Cano, de La Jornada, fueron los mismos policías vestidos de civil quienes habrían incendiado los camiones y automóviles del bloqueo con el fin de generar un caos que pudiera “justificar” la utilización de fuerza letal contra los manifestantes. Los policías también dispararon una gran cantidad de gases lacrimógenos, de fabricación estadunidense, desde sus barricadas y sus helicópteros.

Los médicos en la comunidad de Hacienda Blanca tuvieron que suspender la atención a los heridos y desalojar su centro de salud para evitar ahogarse en la nube de gas tóxico. Los policías también detuvieron arbitrariamente a docenas de pobladores de la zona que no tenían relación alguna con el conflicto, incluyendo un amplio grupo de personas que estaba participando en un funeral en el panteón municipal, cerca del operativo.

El hecho de que la mayor parte de las víctimas del ataque no hayan sido maestros sino personas de la comunidad solidarias con la causa magisterial, demuestra la profundidad de la batalla civilizatoria en que se encuentra inmersa la nación. La lucha contra la reforma educativa cada día se convierte más en una batalla de todo el pueblo mexicano en defensa de la patria, la historia y la dignidad.

Es entonces plausible que el diálogo no sea con el secretario de Educación Pública, sino con el de Gobernación. Lo que está en juego no es solamente la contrarreforma educativa, sino todo un sistema de gobierno despótico y corrupto que busca imponer por medio de la fuerza una agenda colonial y privatizadora en todos los sectores de la economía nacional, incluyendo el petróleo, la electricidad, la salud, el agua, las universidades, las pensiones, el sindicalismo, entre otros.

Los maestros de la CNTE tienen perfectamente clara la interrelación entre las diversas causas. Por ejemplo, en su convocatoria para la marcha del pasado viernes 17 en la Ciudad de México, los profesores explícitamente ligaron la reforma educativa con la reforma energética y celebraron el hecho de que “la insurgencia magisterial se articula con una insurgencia popular” más amplia.

Al enviar los maestros a negociar con Miguel Ángel Osorio Chong en lugar de con Aurelio Nuño, el gobierno tiene la intención de limitar y encasillar las demandas de los maestros. Pero en realidad esta situación abre el panorama para abordar un abanico mucho más amplio de temas. La CNTE tendría que aprovechar este error táctico de su adversario para poner a discusión de una vez todas las “reformas estructurales” del Pacto contra México, así como la “gobernabilidad” en general del país.

Pero primero habría que superar otro tema delicado. Recordemos que como resultado de las reformas impulsadas por Peña Nieto, la Policía Federal ahora pertenece a la Secretaría de Gobernación. En consecuencia, Osorio mismo sería el principal responsable por la masacre de Nochixtlán. ¿Cómo podrán los maestros sentarse en la misma mesa con el presunto asesino de sus amigos y colegas?

Osorio se ha comprometido a llevar a cabo una investigación exhaustiva de los acontecimientos del 19 de junio. Pero la única forma para realizar una indagación auténticamente transparente e imparcial sería si el principal responsable de la corporación bajo investigación primero se separara de su cargo. Así como Ángel Aguirre tomó licencia después de la desaparición de los estudiantes de Ayotzinapa, Osorio también tendría que abandonar su cargo a raíz de la masacre de Nochixtlán.

Una condición más para el diálogo tendría que ser la libertad inmediata de todos los presos políticos de la CNTE, y en particular de los 13 pertenecientes a la Sección 22 del sindicato, con sede en Oaxaca. La detención arbitraria y fabricación de cargos contra Rubén Núñez y Francisco Villalobos, los dos líderes máximos de esta sección sindical, fue la dinamita que terminó de polarizar la situación en la entidad. Ningún diálogo podría avanzar sin su libertad inmediata, así como la de sus otros 11 colegas también injustamente encarcelados.

México se acerca a un momento crítico en su historia. Para avanzar con paso firme habría que ejercer la autocrítica y aprender de los errores cometidos durante las negociaciones de paz entre el EZLN y Ernesto Zedillo, las mesas de diálogo entre Javier Sicilia y Felipe Calderón y los múltiples encuentros entre los padres de familia de Ayotzinapa y el gobierno de Peña Nieto. Evitemos las trampas del poder y la esterilización de los diálogos. Aprovechemos esta importante coyuntura para sentar las bases de una transformación profunda de la República.

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Este contenido ha sido publicado originalmente por Proceso, el 28 de junio de 2016 en el siguiente enlace: http://www.proceso.com.mx/445531/dialogo-olor-a-sangre