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“El capitalismo, de la mano del patriarcado, avanza sobre nuestros cuerpos”

En el marco de las “Segundas Jornadas sobre Violencia de Género: Aportes al diseño de políticas públicas”, charlamos con Cecilia Canevari, Magíster en Enfermería Obstétrica y docente de la Universidad Nacional de Santiago del Estero.

Susana Gómez

En el marco de las “Segundas Jornadas sobre Violencia de Género: Aportes al diseño de políticas públicas”, charlamos con Cecilia Canevari, Magíster en Enfermería Obstétrica y docente de la Universidad Nacional de Santiago del Estero.

Los días 18 y 19 de agosto se realizaron las “Segundas Jornadas sobre Violencia de Género: Aportes al diseño de políticas públicas” en el auditorio de la Universidad del Museo Social Argentino.

Estas Jornadas fueron organizadas por el Consejo de la Magistratura de la Ciudad de Buenos Aires, el Consejo Nacional de la Mujer y la CONSAVIG (Comisión Nacional Coordinadora de Acciones para la Elaboración de Sanciones de la Violencia de Género).

Unas doscientas personas participaron el viernes 19 de la mesa panel “Violencia Obstétrica y Reproductiva”. Entre las oradoras se encontraban Cecilia Canevari, Perla Prigoshin, y Stella Manzano, especialistas en la temática.

De este panel participaría también la abogada Soledad Deza, quien defendió a Belén ante la justicia tucumana, tras la injusta condena a ocho años de prisión luego de haber sufrido un aborto espontáneo. Deza no pudo llegar al evento ya que se encontraba en Tucumán, acompañando a la joven, en el marco de una lucha que aún continúa por la anulación definitiva de su condena. A pesar de demoras y maniobras por parte del Poder Judicial, el pasado jueves Belén fue liberada producto de las enormes movilizaciones que se dieron en todo el país.

Al finalizar la exposición, charlamos con Cecilia Canevari, Magister en Enfermería Obstétrica y docente de la Universidad Nacional de Santiago del Estero.

En este panel cobró un peso significativo el debate sobre el aborto y su relación con la violencia obstétrica. ¿Qué me puedes decir de esto?

Cecilia Canevari: Estela Manzano trajo el tema del aborto vinculado a la objeción de conciencia y fue muy interesante, porque su mirada como médica pone en debate todas aquellas resistencias que encontramos en los profesionales de salud al garantizar un derecho que está en el Código Penal, tal como lo dijo ella misma, desde el año 1921. Si uno toma las interpretaciones que hay a partir del fallo FAL [de la Corte Suprema de la Nación, NdeR] y de las normativas del Ministerio de salud, el aborto en nuestro país es legal y sabemos que necesitamos una ley para que esto no siga encontrando tantas resistencias, ya que todavía las mujeres no podemos acceder a las interrupciones de los embarazos. Es por eso que este debate fue muy interesante y necesario para interpretar también que es una forma de violencia la negación de un derecho, por ende es violencia obstétrica negar un aborto cuando está contemplado en la ley. Creo que este lema de “educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar y aborto legal para no morir”, se hizo vigente en este espacio.

¿Cuál fue tu participación en las jornadas y en esta mesa el día de hoy?

Cecilia Canevari: Me focalicé un poco más en la violencia contra las mujeres, en las instituciones sanitarias y cómo estamos expuestas a numerosas intervenciones innecesarias. Es interesante pensar cómo el capitalismo, de la mano del patriarcado, avanza sobre nuevas fronteras, que son nuestros cuerpos. Este feliz matrimonio entre ambos nos pone a las mujeres en una de esas fronteras sobre las que permanentemente el capital avanza, intentando correrla, y cómo las formas que adopta son sutiles, cambiantes, y una no siempre tiene las antenas paradas para poder darse cuenta cómo se dan esos avances. Entonces, en ese sentido digo que estamos colonizadas: el capitalismo y el patriarcado nos colonizan, colonizan nuestras subjetividades. Nos han impuesto esa relación de dominación y por eso hablo de violencia patriarcal y no sólo de violencia de género. Desmontar esto no es una batalla entre varones y mujeres, es una batalla muy compleja contra una estructura que está bien afianzada y que se reproduce, que adopta nuevas formas, que es versátil y compleja.

El llamado fallo FAL, emitido por la Corte Suprema de Justicia de la Nación en el año 2012, sentó un importante precedente respecto al derecho al aborto no punible, contemplado desde 1921 en el Código Penal. De acuerdo a este fallo, las mujeres deberían poder acceder de manera libre a un aborto no punible en caso de ser violadas o si está en riesgo su salud, entendida ésta desde un punto de vista integral. Asimismo, es importante señalar que en las provincias que han adherido al Protocolo de atención de los abortos no punibles las restricciones para acceder a este derecho son innumerables, mientras que en provincias como Tucumán aún sigue sin aplicarse. En este sentido, también hay que destacar que mientras se continúa negando a las mujeres el derecho al aborto legal, seguro y gratuito, la posibilidad de acceder al aborto no punible se enfrenta constantemente con la amenaza de la judicialización y la criminalización de la mujer, hecho que motiva que aún en estos casos las mujeres decidan no acudir al hospital público, poniendo en riesgo su salud y su vida.

El día anterior, las jornadas habían contado con la participación de Fabiana Tuñez, actual titular del Consejo Nacional de las Mujeres y que hoy impulsa desde el gobierno de Cambiemos un cuestionado Plan de violencia contra las mujeres. Este Plan, anunciado junto al Presidente de la Nación Mauricio Macri, se dio a conocer recientemente, en el marco del persistente vaciamiento de los programas de Salud Sexual y Procreación Responsable y de las Líneas de atención telefónica a víctimas de violencia, entre otros.

Este contenido ha sido publicado originalmente por Izquierda Diario, el 22 de agosto  de 2016, en el siguiente enlace: http://www.laizquierdadiario.com/El-capitalismo-de-la-mano-del-patriarcado-avanza-sobre-nuestros-cuerpos

 

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Enrique Dussel: “Yo no salgo de mi patria que es América Latina”

El filósofo latinoamericano contemporáneo más leído en el mundo es mendocino. El reconocido intelecutal volvió a su provincia para dar una charla en la UNCuyo. Hizo un espacio en su agenda para hablar con Los Andes sobre la corrupción, los cambios sociales y su rica y agitada historia.

Daniel Arias Fuenzalida – darias@losandes.com.ar

Hubiera vuelto a Mendoza después de la dictadura?

-Volví. En el ‘84 volví: tenía todavía la casa que era de mi padre, ahí estaban todos mis libros, que no quise llevarme a México. Me dije: “Bueno, volveré a la facultad de filosofía…”, pero todavía estaban todos los que los militares habían puesto. No me dieron ni el saludo, y eso que me presenté a concurso.

No se dio por vencido, y tres años después volvió a intentar y, al ver que “el clavo estaba duro” decidió “levantar ancla”, que es la expresión que le gusta usar para referirse a ese último desarraigo.

Pero no hay razón para nostalgias, no: “Hubo un filósofo griego que decía: ‘Yo no salgo de Grecia’. En cambio, yo digo: ‘Yo no salgo de mi patria, que es America Latina”, proclama orgulloso, con una voz terrosa y autóctona, que tantas geografías distintas todavía no logran desteñir.

Él es Enrique Dussel (81), el filósofo mendocino, latinoamericano y contemporáneo más leído en el mundo entero.

-¿Por qué México?

-Podría haberme ido a Estados Unidos como profesor, pero hubiera tomado a América Latina como objeto de estudio, y yo no quería eso.

En México, ya a la semana siguiente estaba con movimientos populares. Fue como si me hubiera ido a otra provincia de Argentina: me integré completamente a la realidad y no sufrí ninguna añoranza, porque me sentía en casa. “Los años que me quedaron fueron para sentirme sobreviviente”, dijo el día anterior ante 350 personas. “Eso no pesa, pero a uno lo hace responsable de muchas cosas”, ahora agrega.

-¿Usted se ha sentido responsable, entonces?

-De todo.

La vigencia latinoamericana

Así, con un pie en la academia y otro en el candente barro de los movimientos populares, Dussel fue dando forma a lo largo de cincuenta años a una obra extensa y compleja, que echa raíces en la filosofía  y en la teología.

Después de su última visita, a finales del 2012 (ya reconciliado con la facultad donde se formó), volvió a recalar en su provincia a principios de este mes. Esta vez con el motivo de dar un seminario de posgrado en la Maestría de Estudios Latinoamericanos  de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNCuyo). El tema fue “El método analéctico crítico en el paradigma de la Filosofía de la Liberación”.

Alumnos, profesores, referentes políticos y sociales y hasta algunos curiosos pudieron adentrarse en la espesa filosofía dusseliana, que desorbita el pensamiento eurocéntrico de quien la conoce (es decir, el de todos nosotros).

La visita fue breve, las actividades muchas y las arduas conferencias agotadoras. Sin embargo, esto no fue determinante para que pudiera hacerse una generosa grieta en la apretada agenda para dialogar con Cultura:

-¿Cuál es la indagación teórica de sus últimos libros?

-En mis clases, hace cuarenta años ya, estaba dado el punto de partida de lo que vine a presentar en este seminario. Ahí ya se había dado el punto de partida, pero esto es algo que ha cobrado fuerza en los últimos años, en los que he podido llegar a lo que llamaría una Política.

He hecho mucha reconstrucción histórica, antropológica, ética, y siempre sabía que tenía que terminar en la Política, pero la empecé casi después de mi “Ética de la liberación”, en el año 1998: hace apenas 20 años atrás.

Continúa: “Esto responde a una problemática que tiene como referentes a muchos rostros. En estos años he dado muchas vueltas: por todos los países europeos y latinoamericanos, por casi todos los estados norteamericanos, pero también África, también en Asia.

Entonces veo muchos rostros cuando estoy escribiendo, y los lectores se dan cuenta que les estoy hablando a ellos también.

-¿Cree que ahí está el motivo de que hoy por hoy usted sea uno de los filósofos más leídos del mundo?

-Ahora toco muchos resortes sobre una cuestión que por fin ha aparecido como una pregunta central, porque el asunto en el mundo intelectual y en la filosofía (pero lo mismo en la literatura, en la antropología y en todas las ciencias sociales) es quién pone las preguntas más acuciantes. Y da la casualidad de que es un grupo de latinoamericanos los que estamos planteando las preguntas más interesantes.

Se refiere a la vigencia que tienen actualmente los planteos que hizo la Filosofía de la Liberación cuarenta años atrás. Ese antiguo semillero, donde compartió inquietudes con otros mendocinos como Arturo Roig y Horacio Cerutti-Guldberg, ofrece hoy un nuevo derrotero de indagaciones, una alternativa, a la gastada filosofía europea.

El método analéctico, justamente, va a contrapelo del pensamiento totalizante europeo, encarnado en la clásica dialéctica hegeliana (que fue tomada y reformulada en la filosofía posterior marxiana). La analéctica de Dussel irrumpe y critica esta forma de pensar.

Por el contrario, busca ir más allá y encontrarse con un Otro, que se encuentra por fuera de la tesis-antitesis-síntesis y que se incorpora, asumiento una nueva subjetividad, un diálogo de igual a igual y, finalmente, lo que dará paso a un nuevo sistema.

Pero, para hacer carne la abstracción: el Otro son todos aquellos sujetos que tradicionalmente se han interpretado bajo el concepto de “oprimido”, son esa dudosa categoría de “tercer mundo”, la periferia, los pueblos originarios, las “minorías”.

Por esta filosofía potente y demoladora es que Dussel se ha convertido, en los últimos años, también en una suerte de referente teórico para los populismos latinoamericanos: sus libros fueron bandera de Hugo Chávez.

-¿Usted cree que en Latinoamérica se quiso dar ese paso analéctico a un nuevo sistema?

-Lo que pasa es que todavía estamos en ese proceso, que avanza y que retrocede. Aparecen gobiernos que se parecen mas al pueblo y hay otros que ya no se parecen para nada. José Martí decía que iba a llegar el momento de una segunda emancipación. La de 1810 fue la primera, y ahora viene la segunda…

-¿Cómo se presenta esta nueva emancipación?

-Ahora es la emancipación del centro, de Europa. Una ruptura que nos ha tenido como colonia mental, y también desde un punto de vista militar, económico, político…  Vemos que seguimos dependientes y no logramos competir, porque estamos en otro nivel. Estamos en el medio, y esto es un pensamiento que nos ayuda a transitar.

-¿Entonces, cómo interpretaría la retirada de los populismos y el ascenso de gobiernos considerados más de derecha?

-Es parte de un proceso de cambio. A finales del siglo XX surgieron, por primera vez en esta región, gobiernos progresistas, que ni siquiera son como los gobiernos nacionalistas de 1930 a 1954. Estos gobiernos tienen algunas ideas muy interesantes, y otras no tanto, porque fue la primera experiencia. Sucedió que entraron en un proceso entrópico, porque los sorprendió el poder y no lo habían ejercido antes.

-¿Y qué opina de la corrupción?

-El tema de la corrupción no es solamente un problema de propaganda. Es un problema de la subjetividad. Un militante que es un obrero sindicalista de pronto es elegido diputado: tiene cinco veces más de salario, ve que todos se visten de otra manera, se compra un traje mejor. Ya se empezó a corromper…

-¿Qué hacer con este problema, entonces?

-Ahora hay que formar una nueva generación de gente que no caiga en esos “retrocesos”. Es difícil la situación, sí, porque no es fácil reemplazar el sistema vigente, pero los militantes que se corrompen deben recibir su castigo.  Ahora es tiempo de cosechar una reflexión que permita tener una teoría mas seria, que tenga una disciplina mayor.

Hace una breve pausa y dice con palabras contundentes, como si hubiera llegado a una conclusión: “La historia es larga, no dura ni decenios: dura siglos. Quizás todos muramos antes de llegar de nuevo a un 1810”.

-¿Cómo describiría la situación política en México?

-Es de los únicos países en América Latina que no tuvo dictadura militar. Pero la fue realizando de una manera lenta y permanente. La persecución no fue tan brutal como en Chile o Argentina, pero vienen desde hace 70 años matando selectivamente periodistas, dirigentes…

Lo que pasa es que antes la corrupción era pequeña, era cuestión de apropiarse de los bienes del estado. Con la droga esto ha aumentado geométricamente.

Ficha

Egresó de la UNCuyo en 1957 y se doctoró en la Universidad Complutense de Madrid y La Sorbona de París. En 1973, ya de regreso en Mendoza, una bomba colocada en su casa por grupos de ultraderecha lo obliga a exiliarse en México, desde donde lleva su tarea docente en la UNAM desde 1975.

En paralelo a esta cátedra,  recorre los puntos más distantes del planeta y se sienta a discutir con los intelectuales más prestigiados. Es un referente de movimientos sociales y  de líderes políticos.

Por otro lado, las editoriales más referenciadas en el mundo académico no le son indiferentes: su último libro “Filosofías del Sur. Descolonización y Transmodernidad” fue editado el año pasado por Akal,y Trotta ya publicó los dos primeros tomos de su “Política de la liberación”.

Contrapesa: “También hay cada vez más reacción popular. Hay movimientos sociales, pero también problemas de organización y de formación de la subjetividad (para no caer en la corrupción). Y también hay un desprestigio de la teoría, pura praxis, pragmatismo”.

-¿Cuál es la función de la teoría en el vertiginoso mundo contemporáneo?

-Con el desprestigio de la teoría no se puede ir hacia adelante. Hay que tener una teoría muy articulada a lo real, no doctrinas abstractas, sino que se hayan elaborado desde la experiencia. En eso es que los intelectuales tenemos que jugar una función muy importante.

Este contenido ha sido publicado originalmente por Los Andes, el 20 de agosto  de 2016, en el siguiente enlace: http://www.losandes.com.ar/article/enrique-dussel-yo-no-salgo-de-mi-patria-que-es-america-latina

David Harvey: “Estamos volviendo a las condiciones de trabajo del siglo XIX, que es a lo que apunta el proyecto neoliberal”

Por Alexandra Prado Coelho

En la crisis del mercado inmobiliario de 2007-2008 en los EE.UU., mejor hubiese sido dar dinero a la gente para que pudiesen pagar sus deudas a los bancos y continuar en sus casas, en lugar de dársela a los bancos que “sólo se salvaron a sí mismos “, sostiene el geógrafo británico David Harvey.

Cuando se quiere presentar a David Harvey se suele usar dos palabras, “geógrafo marxista”. Esto es una reducción para describir a este británico de 81 años que desde hace varias décadas vive en EEUU, donde es profesor de Antropología y Geografía de la Universidad de la Ciudad de Nueva York. Autor de más de dos docenas de libros, es profundamente crítico del sistema capitalista, que analiza a la luz de las teorías marxistas, y es un defensor de la idea del “derecho a la ciudad”, que incluye las exigencias actuales de la calidad de vida en las ciudades. En su página web (davidharvey.org) ofrece un curso en video de ayuda a una lectura contemporánea del Capital, de Karl Marx.

Harvey fue orador invitado en la inauguración de la conferencia IX Congreso Portugués de Sociología, del 6 al 8 de julio en la Universidad de Algarve. Comenzó su discurso de dos horas hablando de la cantidad de cemento que China consumió los últimos tres años, “más que los EEUU en todo el siglo pasado.” Según Harvey fue China la que “salvó al capitalismo de la gran depresión que pudo haber ocurrido” tras la crisis que comenzó en 2007-2008 en los EEUU, con el estallido de la burbuja inmobiliaria. Una de las consecuencias de esta crisis ha sido un enorme aumento del desempleo en China, que es uno de los principales proveedores de materias primas para la construcción en EEUU. Para absorber esta masa de parados y evitar el malestar social, China se lanzó a un auge de la construcción (que según cifras citadas por Harvey, absorbió 27 millones de trabajadores), creando nuevas ciudades, algunas todavía sin habitantes.

La carrera por construir, dice el geógrafo, es una salida clásica de las crisis: fue lo que hizo EEUU cuando tuvo que absorber los soldados que regresaban de la Segunda Guerra o lo que hizo Luis Bonaparte en la Francia del Segundo Imperio, a partir de 1848. En todos estos casos “fue la urbanización lo que salvó la economía capitalista del colapso económico.” Pero, recuerda Harvey, esto se hace a costa de un enorme aumento de la deuda pública.

El gran problema, señala, es que “las nuevas formas de urbanización son una locura” no sólo por la escala y el hecho de que las ciudades se llenan de casas vacías que se compran más que nada para especulación y no para vivienda”. Hoy en día, gran parte del capital se concentra en bienes raíces y rentas” Y, advierte Harvey, el malestar social está surgiendo vinculado cada vez más a las cuestiones de la vida cotidiana en las ciudades, como ocurrió en Brasil en las protestas que estallaron en 2014 por el transporte público. Al final de la conferencia, el geógrafo habló con el público acerca del “Brexit”, el futuro del trabajo, las crisis y las posibles alternativas al capitalismo.

ENTREVISTA

¿Ves al “Brexit” como la democracia funcionando, una distorsión de la democracia en la que las personas han sido manipuladas, o una forma de protesta contra la desigualdad?

En primer lugar, hay una pregunta en cuanto a lo que constituye la democracia. Tenemos democracias parlamentarias en que la mayoría de las decisiones se toman en otros lugares, hay un déficit democrático en los EEUU y Europa. No entiendo por qué el primer ministro británico David Cameron convocó a un referéndum que era una locura. Creo que nunca creyó que perdería. El resultado debe ser interpretado como un gran voto de protesta. Es el equivalente a decir “no”, y la gente habría dicho “no” a casi todo.

Hay un enorme descontento que fue canalizado en esta votación. Una parte no tiene nada que ver con la UE, sino contra la forma en que las élites toman las decisiones, les dijeron que estas decisiones beneficiarían a todos, y la mayoría no ve ningún beneficio en su nivel de vida o su ingreso. De hecho, muchos han perdido en los últimos siete u ocho años.
Hay algunas buenas razones para que la gente se pregunte sobre para qué quieren esta UE cuando hace lo que hicieron Grecia y ahora está amenazando con hacer a Portugal. Se supone que es una unión de ayuda mutua y parece ser cada vez más una unión de los grandes sin ningún sentido para los pequeños. Por eso hubo algunas buenas razones para el voto, más allá de lo que comúnmente se conoce como xenofobia. Hay un lado de la xenofobia, pero sería erróneo interpretar el voto únicamente como resultado de eso.
Se argumenta que el descontento de la población tiene más que ver con las condiciones de vida en las ciudades que con problemas de desempleo. ¿Por qué? Siempre he sostenido que el descontento que se plantea en el espacio en que vivimos es tan importante como lo que tiene que ver con el desempleo.
La izquierda tiende a enfatizar el tema del empleo y devaluar las protestas sobre la calidad de vida.
Pero muchas de las grandes protestas globales que han surgido en los últimos 15 años tienen que ver con la calidad de vida en las ciudades. La política de la vida cotidiana es un área a la que se debe estar muy atento. Mucha explotación ocurre allí. Pregunten a la gente si están satisfechos con cómo funcionan las tarjetas de crédito y las empresas de comunicación que cobran cargos adicionales, una gran cantidad de riqueza se extrae de la vida cotidiana.

Por lo tanto, ¿el desempleo no es la preocupación dominante?

Sin duda es una preocupación, pero si le preguntas a la gente que tiene empleo, sienten que está haciendo un trabajo de relleno, con poco sentido. No sólo hay una gran cantidad de personas que no tienen ingresos por el trabajo, también una gran parte que vive una existencia sin mucho sentido en relación al trabajo que hace. Se han realizado estudios recientes en los EE.UU., preguntando a la gente si estaban satisfechos con su trabajo y el 70% dijo que lo odiaban o le era indiferente. Hay un problema más grande que el desempleo, y los políticos ponen demasiado énfasis en la idea de empleo, empleo, empleo, en lugar de preguntar ¿qué tipo de trabajo? Se requieren trabajos en los que las personas sientan que están contribuyendo a la sociedad, y del que estén orgullosos.

Se habla ahora mucho del espíritu empresarial, que la gente cree sus propios puestos de trabajo, nuevas empresas por todos lados. ¿Cómo ves esto?

Hay maravillosas historias de personas que se han convertido en empresarios brillantes, pero hay muchos que han intentado y han fracasado. Aun cuando los resultados implican inmensa auto-explotación. Hay cálculos sobre la cantidad de trabajo que se hace colectivamente en Internet y les pagan menos de dos dólares la hora. Y sólo se cuentan los casos de éxito que aparecen en los periódicos. ¿Cuántas personas fracasan? ¿Cuántas hacen el trabajo del que otros se apropian? Las organizaciones como Google o Amazon son grandes en apropiarse del trabajo de otros.

¿Qué valor tiene hoy el trabajo en comparación con otros períodos históricos?

Solía enseñar Marx, cuando había un mundo socialdemócrata que nos rodeaba, y no tenía mucho sentido. Pero trata de leer ahora el Libro I de ‘El Capital’ y verás que es exactamente lo que está sucediendo.

Leer a Marx hoy tiene sentido. En cierto modo, estamos volviendo a las condiciones de trabajo del siglo XIX, que es a lo que apunta el proyecto neoliberal: reducir el poder de los trabajadores y ponerlos en una posición en la que no sean capaces de resistir los procesos de explotación masiva.
Luego está el desarrollo de tecnologías que hacen del trabajo cada vez más redundante. En Baltimore, en 1969, había 37.000 personas que trabajan en la industria del acero. En 1990, la industria producía la misma cantidad de acero con 5.000 personas. Esta ha sido una característica de los últimos 30, 40 años. Mucho trabajo se ha vuelto redundante por primera vez en la industria manufacturera y ahora también en el sector de servicios. Cada vez más, como consumidor, soy yo el que hago el trabajo. Soy explotado en el consumo. Terminamos en una masa de personas sin medios de producción y que va haciendo pequeños trabajos aquí y allá.

La teoría de la destrucción creativa -en parte, por cierto, el pensamiento de Marx- dice que cada avance tecnológico importante se destruye muchos puestos de trabajo y tipos de trabajo, y emergen otros nuevos. ¿No ocurrirá ahora lo mismo?

Rápidamente un trabajo de ser una tarea que requiere una cierta calificación pasa a ser algo que cualquiera puede hacer. Hace 20 años, los programadores de computadoras eran muy hábiles, ahora todo el mundo sabe cómo crear un sitio web. Surge la necesidad de trabajo especializado que se descalifica casi al instante. Al capital no le gusta que el trabajo tenga algún poder de monopolio en el mercado, por eso se asegura que una gran masa desarrolle estas habilidades rápidamente. Los programadores informáticos ya no reciben salarios como los de hace veinte años. Y esto sucede en todas las áreas.

Y se da además otro paso importante con la evolución de la inteligencia artificial.

La inteligencia artificial conducirá a una transformación radical del sector de servicios. Del mismo modo que vemos la desindustrialización por los cambios tecnológicos en los años 70 y 80, veremos el equivalente en el sector de los servicios en los próximos años.

Estás hablando de altos niveles de desempleo…

Sí. Y esto nos lleva a un tema que plantean algunos en Silicon Valley: si sucede eso, ¿cómo se va a alimentar el consumo en el mercado? De ahí que este sector, y también en la izquierda, se haya comenzado a discutir la cuestión de la renta básica. Porque si no hay tal estrategia…

… No podemos ser consumidores

Exactamente. Hay que darle a la gente medios para que pueda seguir consumiendo y que el sistema se mantenga.

¿Crees en un escenario en el que no necesitemos trabajar, y sólo tengamos que consumir?

Es posible, ya tenemos una cierta experiencia en este sentido, como el “Bolsa Familia” en Brasil, que da a la gente un ingreso mínimo. Es una redistribución del ingreso que permite que el mercado siga funcionando y que está condicionado a cosas como mandar a sus hijos a la escuela.

Enviar a sus hijos a la escuela para que puedan tener un trabajo cuando no hay trabajo…

Exactamente. Pero tenemos que pensar que la educación deberá centrarse más en que las personas adquieran conocimientos para desarrollar diferentes actividades que las satisfagan. Hay un crecimiento considerable en el mundo de la cultura, con la gente haciendo actividades culturales en las que no ganan mucho dinero, sino diversión. Y hay trabajo voluntario para hacer, porque esas necesidades existen, incluso siendo tareas no remuneradas. En la industria del cuidado, por ejemplo. Las familias abandonan el cuidado de la gente de tercera edad a menos que haya una retribución para los que lo hacen. Hay mecanismos de este tipo, algunos que funcionan bien, pero no resuelven el problema macro, que es la dinámica del cambio tecnológico basada en convertir la mano de obra en cada vez más redundante, en un momento en que hay cada vez más fuerza de trabajo. Antes de los años 80, China no era parte de la fuerza de trabajo, así como todo el antiguo bloque soviético. Además, está el crecimiento de la población, hay muchas más personas disponibles para trabajar, y al mismo tiempo la dinámica de la transformación capitalista tiene por finalidad ahorrar trabajo.

¿Cómo podemos pagar ese ingreso mínimo para toda la población?

Veamos lo que sucedió durante la crisis financiera de 2007/2008. Las autoridades dijeron básicamente esto: tenemos que salvar al sistema bancario y financiero. Los bancos centrales les adelantaron gran cantidad de dinero – la flexibilización cuantitativa – y este dinero se dirigió al mercado de valores, lo levantó, dio buenos rendimientos a las clases más altas. Ahora, podría haber hecho lo mismo pero que se beneficiase a las clases más bajas, apoyando el derecho del pueblo a tener un hogar. Y todas estas propiedades que estaban en manos de los bancos podrían estar en las de las personas que las necesitan. Con la crisis, las clases altas en los EE.UU. aumentaron sus ingresos en un 12%. Estos 12% debería haber ido a las clases más bajas. Hubo una clara opción, se podría salvar a los bancos y hacer que las personas perdiesen sus hogares, o darles el dinero y evitar que se diese la crisis bancaria, porque las personas pagarían los préstamos. Pero si en el momento en que dijésemos esto, ellos dirían “esto es ridículo”, y no lo verían como una opción.

Esta es una decisión política. ¿No deberían los políticos tomar en cuenta a la gran masa de los votantes?

Depende del país. En los EE.UU. tenemos la corrupción generalizada del proceso electoral. No hay control sobre la capacidad de los ricos de comprar elecciones. Al principio de la campaña republicana este año, 136 familias fueron las principales contribuyentes a los candidatos. Hubo una fotografía en The New York Times en la que veían los hogares de seis de estas familias en la misma zona. Hay que sacar el dinero de los procesos electorales y garantizar el libre acceso a la televisión. La prensa es otro problema: es un medio capitalista, por lo que muchas de las decisiones políticas se nos presenta en una forma distorsionada.

Pero el poder que tenemos como consumidores, ¿no es muy grande?

Hay algunos grupos que lo utilizan. Hay algunos ejemplos en Internet, hemos visto que en la campaña Bernie Sanders en EE.UU., por ejemplo. El gran problema es cómo convertirlo en un movimiento social que se mantenga unido.

Cuando se trata de salvar a los bancos, el argumento es que son esenciales para el funcionamiento de la economía.

No estoy diciendo que hay que dejar caer a los bancos, pero si hubiéramos estado tratando con la crisis en el mercado inmobiliario de otro modo, los bancos tampoco irían a la quiebra. Se guardaron a sí mismos, sin salvar a nadie. Sólo digo que hay otras opciones.

¿Hubo cambios significativos en relación con el control del sistema financiero después del estallido de la crisis?

Esto sería algo extraordinario en el capitalismo. Siempre pensamos que un capitalismo justo y razonable es posible, pero hay que ver la cantidad de ilegalidades y robos que suceden. Ellos deben ser controlados, y allí es donde el Estado entra, pero es muy difícil de controlar muchas de estas cosas como vimos con los documentos de Panamá. Lo que es extraordinario es que estamos hablando de personas inmensamente ricas que podrían pagar impuestos, pero que se toman una gran cantidad de trabajo para no pagar nada. Ellos pusieron el dinero en Panamá o las Islas Caimán para evitar el pago de impuestos. La idea de que el capitalismo puede ser desarrollado con honestidad… en un momento nos preguntamos si esto es posible.

¿Esto es en gran parte debido a la globalización ha hecho que sea posible llevar las cosas a otro nivel?

¿Cuál es la forma de capital que puede ser más movido fácilmente? Se puede mover una unidad de producción, pero todo el mundo verá que cambiar dinero de un lugar a otro es lo fácil. Se hace un montón de dinero con estas manipulaciones financieras. Era necesario resolver el problema de los paraísos fiscales, pero ocultar el dinero es un arte que ya existía en la clase capitalista en el siglo XIX.

¿No ves, entonces, posibilidad de un capitalismo más ético?

Hoy en día existe mucha literatura sobre el capitalismo ético y responsable. No digo que todos los capitalistas son piratas, hay por supuesto personas que se preocupan y que quieren crear un capitalismo con ética. Lo que les puedo decir es: tengo muchas dudas, pero me alegro de que haya personas que quieren probar “buena suerte, espero que tengas éxito, avísame cuando lo logres”.

Las reglas para controlar el sistema tendrían que ser integrales y aplicadas por todos, lo cual es difícil. No es imposible. La mayor parte de la deuda es en dólares, y, como hemos visto, en el caso de la quiebra de la Argentina las negociaciones terminaron en los tribunales de Nueva York, debido a que el contrato era en dólares. En los años 90, cuando se argumentaba que había que seguir la pista del dinero, nos dijeron que era imposible. Después del 11 de septiembre se empezó a investigar y se ha demostrado que se puede hacer. La pregunta es cómo van a utilizar esta información.

Si no crees en el capitalismo “con rostro humano”, ¿qué abogas como sistema alternativo?

Los cambios revolucionarios no suceden de la noche a la mañana, pero hay muchos que creen que algo mejor es posible. Si vas a China, verás que ocurrió una transformación revolucionaria y todo el mundo es optimista acerca de la idea de que se puede cambiar el mundo y hacerlo muy rápidamente.

Por otro lado, soy lo suficientemente viejo para recordar al mundo antes del neoliberalismo, era un mundo muy diferente, las relaciones sociales existentes, e instituciones en que las que las personas confían o no. Mucho de esto se ha terminado. Hubo una revolución, o más bien una contrarrevolución, que nos llevó de la socialdemocracia a esta política de austeridad de derecha.

¿Estás hablando de los 50, 60?

Sí, los 70 y 80 fueron el punto de inflexión. Estos grandes cambios ocurren. Esta es una historia que no ha sido bien contada. La clase capitalista estaba hasta ese momento bastante desorganizada, y se organizó en los años 80, el nivel ideológico y de estrategia. La izquierda ha fallado por varias razones, en parte por la represión sobre muchos de sus movimientos, pero también por tener ideas equivocadas sobre cómo podría funcionar una economía alternativa. Por desgracia, el modelo soviético no es un buen modelo, el chino se convirtió varias veces en un desastre, por lo que la izquierda quedó muy confundida acerca de qué tipo de modelo alternativo podría ser creado. Esto permitió que el neoliberalismo ganase espacio. Hoy en día hay experimentos en marcha en torno a una economía solidaria, o formas colectivas de propiedad, o formas alternativas de gobierno y los sistemas monetarios. No sabemos qué va a resultar de ellas al pasar a una escala mayor, debido a que muchas de estas experiencias son apenas locales. Sin embargo, hay una forma sencilla de empezar a pensar en estas cosas. En mi tiempo, la educación superior era gratuita. Desde entonces se ha convertido cada vez más en un commoditie. Bernie Sanders vino a defender un sistema de educación superior gratuita. No hay ninguna razón para no hacerlo. Se acabaría con las enormes deudas que tienen los estudiantes. Y muchos piensan ahora, “eso no es una mala idea”. No parece molestarles que eso sea socialismo, si tiene sentido para ellos. Debe haber un sistema de salud para todos y terminar con esta tontería de las compañías de seguros, que pierden su tiempo y el nuestro en un trabajo inútil como es el de buscar como negarnos nuestros derechos.

Hablas de socialismo y marxismo, pero para mucha gente son palabras estrechamente asociadas con regímenes represivos sin libertad política…

Las personas pueden preferir ser libre sin acceso a la salud. Marx siempre hablaba de la libertad: los trabajadores son libres en un doble sentido, para hacer un contrato con quien quieran, y también libres de cualquier acceso a los medios de producción. Tienen que comprarlos. Si usted no es capaz de comprar, pasa hambre. Sí, hay un intercambio. Hay un sistema de completa libertad. Un sistema libre siempre se basa en un porcentaje de falta de libertad. La libertad es a menudo un contexto de ciertos tipos de dominación.

Por Alexandra Prado Coelho / La Haine. 26 julio 2016.-

Este contenido ha sido publicado originalmente por Avispa Midia, el 10 de agosto  de 2016, en el siguiente enlace: http://avispa.org/2016/08/10/david-harvey-estamos-volviendo-las-condiciones-trabajo-del-siglo-xix-lo-apunta-proyecto-neoliberal/

“Nos asusta que Estados Unidos negocie dos bases con Macri”

Sacerdote franciscano hasta 1992, Boff concedió un reportaje a este diario, donde narró su propia experiencia frente a la Inquisición y cuestionó el rumbo de Brasil y la Argentina por la subordinación a los capitales transnacionalizados.

Por Martín Granovsky

Este tipo alto y bonachón de 77 años que conversa con Página/12 sobre su preocupación por Brasil y la Argentina es el mismo que en 1992 decidió dejar los hábitos cuando era sacerdote franciscano y el Vaticano amenazaba con ordenarle otra vez lo que ya había sufrido en 1985: el silencio. Y el silencio no era la especialidad de uno de los fundadores de la Teología para la Liberación.

Callarse sigue sin gustarle. Boff recibe a este diario en un hotel sencillo de Palermo. Al mediodía estuvo conversando con Hebe Bonafini en el programa radial del ex embajador en el Vaticano Eduardo Valdés, amigo suyo, por la 750. A las cinco de la tarde de un domingo rabioso y olímpico Boff debe ser el único ser humano que no mira tenis por televisión. Llega la fotógrafa del diario. Mientras posa le cuenta que hace muchos años explicó qué era la mística delante de un fotógrafo de O Globo. Cuando cruzó los brazos, quedó en posición de corte de mangas.

–Escribieron que yo había dado banana al Papa –narra Boff con cara divertida–. ¿Acá se dice así?

–No, pero usamos mucho el gesto.

–Por supuesto publicaron esa foto.

–¿Y era verdad que usted le dio banana al Papa?

–Ja, ja, no. Me hubiera gustado, pero no podía. En ese momento Juan Pablo II ya me había impuesto silencio.

El Vaticano no lo silenció de cualquier modo. En 1985 lo condenó al silencio cuando todavía era sacerdote. Antes lo juzgó el jefe de la Congregación para la Doctrina de la Fe, como se llama ahora la vieja Inquisición. Era Joseph Ratzinger, quien en 2005 sería entronizado Papa como Benedicto XVI.

–El edificio está a la izquierda de la gran plaza para quien va en dirección de la Basílica de San Pedro. Fue una experiencia terrorífica. Entre por un largo corredor al que daban pasillos con alfombras rojas. En un momento vi al fondo una puerta muy pequeña. Me agaché porque sentí que no entraría erguido. Es una zona oscura y tenebrosa. El cardenal estaba sentado en su lugar, sobre una tarima a medio metro del piso. Todo claro: él estaba por encima mío. Al costado ya se había ubicado el notario. A mí me sentaron en la misma silla donde estuvo sentado Galileo Galilei, y no es una metáfora: era la misma silla. El interrogatorio fue duro. El cardenal Ratzinger aceptó que en una parte yo pudiera hablar con él junto con dos cardenales brasileños, Paulo Evaristo Arns y Aloisio Lorscheider.

–Eligió dos cardenales progresistas.

–Sí, en un momento éramos tres contra uno. Le dijeron que la teología escrita por mí era buena para las comunidades. Ratzinger había escrito criticándola. Uno de los cardenales le dijo que lo suyo había sido como elegir a un gramático y no a un ingeniero para construir un puente. “Venga a Fortaleza, hable con los campesinos, rece con ellos y con nosotros, participe de nuestras celebraciones y después opine”, le propuso. Ratzinger temblaba. “No puedo hacerlo, no es la tradición del Santo Oficio salir de aquí.” Psicológicamente es muy fuerte porque para cada uno la Iglesia representa toda una historia y uno entonces puede sentirse solo y abandonado. Llevé el apoyo escrito de 100 mil personas en todo el mundo, incluyendo a un cardenal coreano y a otro filipino.

Mi causa era justa: la de los pobres del mundo. Sigue siendo la misma. Si no, mire lo que pasa en el continente.

–O por golpe como en Brasil o por el voto como en la Argentina, en América Latina avanzan los procesos neoconservadores. ¿Por qué?

–Hay una nueva guerra fría que se libra entre los Estados Unidos y China. China está entrando en América Latina y Brasil pertenece a los BRICS. Entonces al atacar a Brasil atacan a China y a sus enormes inversiones: solo el año pasado invirtió 54 mil millones de dólares para el ferrocarril que une el Atlántico con el Pacífico. También invirtió en puertos e infraestructura, obviamente para favorecer las exportaciones a China.

–¿Y qué quieren según usted los Estados Unidos?

–Ven mal el avance de las relaciones con China, porque ellos quieren controlar el continente. La idea llave del Pentágono es doble. Por un lado, un solo mundo, un solo imperio. Por el otro, cubrir todos los espacios. A nosotros nos asusta mucho que los Estados Unidos negocien con Mauricio Macri dos bases militares, una en la Patagonia y otra en los límites entre Brasil, Paraguay y la Argentina, cerca del acuífero de agua dulce más grande del mundo.

–¿Es cierto que el Papa dijo que el proceso golpista en Brasil es “obra de los capitalistas”?

–El Papa se acercó mucho a Dilma y Dilma se entusiasmó mucho con él. Siempre buscó saludarlo en cada viaje a Europa. Pero además el Movimiento Sin Tierra tiene el apoyo del Papa. En uno de los viajes al Vaticano a los dirigentes los acompañó una actriz brasileña, Leticia Sabatella. Letizia contó la situación y dijo que lo principal era defender la democracia, porque atacar a Dilma era atacar la democracia y la vulneración de la democracia, dijo ella, traería formas violentas de represión social. Al escucharla el Papa le dijo: “Es obra del capitalismo. Del capitalismo de Brasil y del capitalismo transnacional”.

–¿Qué cosa querrían hacer los capitalistas que no pudieron hacer antes y necesitan gobiernos conservadores?

–Creo que el Papa ha visto que el neoliberalismo que da más valor al mercado que al bien común produce una gran marginación y una gran pobreza. Los 40 millones que fueron sacados del hambre en Brasil comienzan a volver a su situación original. En Brasil, como se sabe, el vice que quedó como presidente interino despidió al gabinete de Dilma y atacó el ministerio de bienestar social y la reforma agraria. Los proyectos sociales tienen cada vez menos financiamiento. Cultura pasó de ministerio a una subsecretaría en Comunicación. La mitad del subsidio a las universidades públicas la cortó Temer. El Papa entendió, a mi criterio, que el golpe parlamentario sin bayonetas busca el mismo efecto que antes buscaba el golpe militar: reforzar un grupo de los grandes capitalistas nacionales articulado con los capitalistas transnacionales en función de una acumulación mayor, lo cual se haría privatizando los bienes nacionales. La producción sería para la exportación. Hay un proyecto de recolonizar América Latina para hacerla cada vez más una zona que exporte commodities y no agregue valor a sus productos. Que exportemos materias primas puras. Soja o minerales, lo que sea… América Latina suministraría bienes que en otros sitios no hay. Brasil tiene más de 70 millones de hectáreas para producir. Solo Brasil podría saciar el hambre de todo el mundo. Y nos sobra el agua. Eso caería bajo control del gran capital privatizado o internacionalizado. El Papa se da cuenta del fenómeno y de que los pobres volverán a la miseria y el hambre. Thomas Piketty, que escribió el libro sobre el capital en el siglo XXI, dice que donde entran relaciones sociales del capital lo primero que aparece es la desigualdad. El capital es bueno para el enriquecimiento y malo para la distribución y la justicia social. Es la fase última de la acumulación capitalista. Hay investigaciones muy interesantes del economista Ladislao Dowbor. Uno de sus artículos resumía una investigación suiza que revelaba la existencia de 737 megacorporaciones controlando el 87 por ciento de los flujos económicos y financieros del mundo. Ellos deciden dónde hacer inversiones, dónde robar riquezas y dólares, qué partidos apoyar y qué gobiernos desestabilizar. Paraguay, Honduras, Brasil. La tendencia también se confirma con las políticas de Mauricio Macri. En la Argentina el Estado asume una política privatista y no discute más con la sociedad. Habla con las empresas. A finales del socialismo y más aún cuando cayó, Ronald Reagan y otros presidentes se propusieron aplicar el capitalismo puro, porque ya no hacía falta balancear nada. No hay sociedad sino individuos. Y los individuos se comen a los otros, no coopera entre ellos. José Graziano, director de la FAO, informó que hasta la crisis de 2008 había 800 millones de hambrientos y ahora hay cerca de mil millones. La acumulación de la riqueza se concentra en un polo cada vez más pequeño.

–¿Por qué mencionó especialmente a Macri en su descripción?

–Porque uno no puede analizar la Argentina o Brasil solo desde uno de los dos países ni analizar a los dos países más grandes de Sudamérica sin analizar el intento de los Estados Unidos de alinear a los países dentro de la estrategia imperial. Brasil tiene un mercado de más de 200 millones de habitantes. En 13 años de PT en el poder quedó demostrado que hay dos proyectos en juego. Los dos quieren ser democráticos. Pero la democracia neoliberal es para pocos. Hace políticas ricas para los ricos y pobres para los pobres.

–En el relato sobre la visita de Leticia Sabatella usted citaba cuántos ultrarricos hay en Brasil.

–Siempre recuerdo esa cifra: 71.440 super ricos que controlan más de la mitad del Producto Bruto Interno. Sobre 210 millones de habitantes. El Banco Mundial ya dijo que la acumulación más grande del capital se hace en Brasil. Son los capitalistas más antipopulares y más antisociales, tienen gran parte de las fortunas afuera, en paraísos fiscales, y operan por sociedades off shore. Es un ejemplo, justamente, de los dos tipos de democracia. La reducida, de Estado mínimo y mercado máximo, con el ataque a los proyectos sociales. El otro tipo de democracia, que en Brasil fue el de Lula, es el de democracia inclusiva, abierta a todos. El de los 71.440 super ricos es un dato del IPEA, el Instituto de Pesquisa Económica Aplicada. Es muy serio. La correlación mundial de fuerzas no permite que podamos impedir la acumulación del capital. Pero al menos podemos ponerle algún límite. Debemos hacerlo.

Este contenido ha sido publicado originalmente por Página 12, el 15 de agosto  de 2016, en el siguiente enlace: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-306892-2016-08-15.html

“En Bolivia existen dos opciones: la restauración conservadora, o la profundización del proceso de cambio”

 

Por Katu Arkonada

 Katu Arkonada: La semana pasada se ha presentado “BoliviaLeaks, la injerencia política de Estados Unidos contra el Proceso de Cambio”, libro coordinado por usted que analiza 1299 cables confidenciales enviados desde la Embajada de Estados Unidos en La Paz entre 2005 y 2010.

Me llama poderosamente la atención el nivel de injerencia que tenían los Estados Unidos en Bolivia antes del proceso de cambio. En la Cancillería Boliviana funcionaba hasta la llegada de Evo Morales una Oficina de Asuntos Especiales de la Embajada de Estados Unidos; en el Banco Central de Bolivia funcionaba una oficina del Fondo Monetario Internacional; en Palacio de Gobierno, donde nos encontramos, funcionaba una unidad de CIA bajo el nombre de Unidad de Análisis de Seguridad Presidencial; y junto a la oficina del Comando en Jefe de las Fuerzas Armadas en el Cuartel de Miraflores, funcionaba una oficina de enlace del Comando Sur.

Juan Ramón Quintana: La penetración del gobierno estadounidense en la estructura del gobierno nacional tiene que ver con varios factores, pero entre los más importantes encontramos el tiempo de injerencia que ha mantenido el Gobierno de EEUU y que ha tenido que ver con el hábito de domesticación colonial. No solamente se ha producido una injerencia de tipo vertical, sino que también ha existido una permisividad gubernamental durante los últimos 60 años. Hay que recordar que la “cooperación” estadounidense comienza desde finales de la década de los 40, se desarrolla en la década de los 50 (durante la transición de la Alianza para el Progreso a USAID), y se intensifica ya con USAID en Bolivia.

La lógica con la que se trabaja desde Estados Unidos en relación con Bolivia es una lógica que pasa por la domesticación pero que también pasa por la construcción de una suerte de gobierno paralelo, un gobierno de facto. La lógica de injerencia está presidida por la idea de que este es un país que no tiene institucionalidad, un país inestable, altamente vulnerable, y por lo tanto un país en permanente crisis estatal; entonces la manera de darle gobernabilidad pasa por la construcción institucional de un gobierno paralelo que opera desde la Embajada. Esta presencia institucional paralela se traduce en las instituciones que has mencionado operando desde el Palacio de Gobierno, la Cancillería, el Banco Central o las Fuerzas Armadas, la propia DEA o NAS sustituyendo al Ministerio de Gobierno o las agencias de inteligencia de la Policía que no reportan al Comando de la Policía si no a la CIA.

En realidad, hay una estructura que adopta forma de telaraña, que se superpone y en definitiva es la que gobierna el país. Esta telaraña además logra institucionalizarse hasta el punto de que esta unidad de Análisis Estratégico en el Ministerio de la Presidencia se crea con una Resolución Ministerial…

KA: ¿Resolución Ministerial emitida durante el Gobierno de Carlos Mesa?

JRQ: Emitida por el Gobierno de Mesa, sí. También la Unidad de Asuntos Especiales en la Cancillería se crea con una Resolución Ministerial, todas se crean a través de normas. Ni siquiera son entidades de facto, si no que forman parte de la estructura de gobierno. Se llegó a ese nivel por la complacencia de los gobiernos, por su debilidad, por su grado de dependencia. Estas son las estructuras injerencistas en el plano institucional, pero también de forma paralela no había un Ministerio que no contara con un proyecto de USAID, desplegando estructuras territoriales que funcionan sobre la base de los proyectos que tiene USAID tanto en las instituciones como en el territorio. Es decir, no hay un espacio ni institucional ni territorial que sea ajeno al control y el dominio del gobierno estadounidense durante el periodo neoliberal.

KA: La segunda cosa que llama la atención es que precisamente este gobierno paralelo, esta telaraña imperial, no podría sustentarse o funcionar eficazmente si no fuera por una red de informantes.

JRQ: Yo definiría cuatro estructuras de información: 1) las territoriales, que provienen de los programas de medio ambiente, de salud, educación, ONGs, y que funcionan como antenas distribuidas a lo largo y ancho del territorio nacional 2) las institucionales que tienen un anclaje institucional en los ministerios, en las instituciones 3) informantes vinculados al ejército de consultores 4) el ejército de analistas y periodistas.

Entonces tienes cuatro niveles, se produce un solapamiento de informantes. Por lo tanto todo el Estado, el territorio, la sociedad, está penetrada por cada uno de los niveles. Los periodistas y consultores, junto a la derecha política, son los niveles de producción de la información que se trasmite a la Embajada. El momento de constatación de la fidelidad de la Embajada respecto a su estructura de informantes es el aniversario de los Estados Unidos, ese es el momento en que se revela la eficacia de la infidencia, porque lo que hace la Embajada es tamizar a lo largo del año quienes son los mejores informantes, a quienes se invita a celebrar el 4 de julio, fiesta nacional.

KA: Toda esta estructura que obviamente es más fuerte antes del 2005, pero que se mantiene de alguna manera durante el proceso de cambio, tenía un director de orquesta que era el Embajador de los Estados Unidos…

JRQ: Debemos examinar con detenimiento y en perspectiva el papel de los embajadores de Estados Unidos en Bolivia. Este es un capitulo que yo creo tiene que ser objeto de una investigación muy rigurosa para la Academia vinculada a la investigación social y política. Hay que ver el itinerario que han seguido, la conducta, el comportamiento de los embajadores durante determinados periodos.

Hay tres tipos de misiones que han cumplido los embajadores en estos últimos 10 años; hay determinados embajadores a quienes se les fija la tarea de perpetuar la domesticación, embajadores a los que se les encomienda la tarea del disciplinamiento y alineamiento, y embajadores a los que se les da la tarea de la enmienda, ya sea por la vía blanda o por la vía dura. Si uno quiere caracterizar la decisión política del Departamento de Estado sobre Bolivia esta expresada en la conducta de los embajadores.

Tienes al embajador David Greenlee que es un embajador que gestiona la crisis terminal del neoliberalismo, es el que preserva el alineamiento de las fuerzas conservadoras para que no se resquebrajen frente a irrupción del Movimiento al Socialismo con Evo a la cabeza. Greenlee es el embajador de contención de la crisis terminal del neoliberalismo y por lo tanto de la transición, y a él se le encomienda la tarea de la advertencia…

KA: Por no decir amenaza o chantaje, incluso antes de que Evo tome posesión como Presidente…

JRQ: Desde el mes de enero de 2006 que asumimos el gobierno hasta el mes de septiembre, llegan algunas delegaciones a Bolivia con el objetivo de convencer al gobierno de que no se salga del carril pro estadounidense, pro imperial. El aquel entonces Embajador Greenlee lideriza este intento de lobby con funcionarios estadounidenses y con representantes del Congreso de Estados Unidos. Pero Greenlee fracasa en el mandato de la contención. Primero la contención de las fuerzas políticas conservadoras, y en segundo lugar fracasa en la contención de las políticas gubernamentales.

En ese momento irrumpe un Embajador que recibe el mandato del quiebre político, Philip Goldberg, el embajador del golpe, de la inestabilidad. El Gobierno de los EEUU pasa de la amenaza, la intimidación y el chantaje, a la política del golpe. Y Goldberg es el que encarna la política del golpe, el que opera; es obvio que tienen que tener experiencia en desestabilización, tiene que tener una gran habilidad en el análisis del contexto político, tiene que utilizar de una manera inteligente todos los insumos informativos que le deja su predecesor, y tiene que tener una gran capacidad de articulación y de movimiento geográfico. Eso es lo que hace Goldberg desde septiembre de 2006 hasta ser expulsado en 2008. El capítulo cuarto de BoliviaLeaks explica perfectamente como desde el primer día en que llega Goldberg su tarea en realidad es el tejido golpista, la articulación golpista, el alineamiento golpista. En poco tiempo logra construir y articular el escenario del golpe.

Goldberg es el embajador del golpe como lo fue la embajadora Liliana Ayalde, que operó en Bolivia al mando de USAID durante varios años; se la traslada al Paraguay se produce el golpe parlamentario en Paraguay contra Lugo; Ayalde finaliza su trabajo en Paraguay y cambia al escenario de Brasil donde termina con el gobierno brasileño.

KA: Y de Goldberg llegamos hasta el actual Encargado de Negocios de Estados Unidos en Bolivia, Peter Brennan.

JRQ: Después de la expulsión de Goldberg se produce una suerte de vacío, ante la consternación del gobierno estadounidense que seguramente nunca imagino que el gobierno boliviano expulsaría a su Embajador. Jamás hubiera pensado la potencia del Norte que un país pequeño, colonizado y de alguna manera gobernado por sus agencias estatales, finalmente tomara la decisión de expulsar al procónsul norteamericano. Entonces se produce un vacío de poder de 2008 en adelante, hasta lograr mediante prueba y error encontrar alguien que pase a una segunda fase ofensiva; menos explícita que la de Goldberg, con más habilidades en el campo de la inteligencia, con más habilidades en el campo del manejo comunicacional  y con mucha  más habilidad en cuanto a las operaciones encubiertas vinculadas  a operaciones psicológicas de gran impacto sobre la base de lo que se llama la política del rumor, la política de la difamación, la construcción de los efectos colaterales de la mentira. Es ahí donde aparece Brennan.

KA: Brennan, un personaje con experiencia en Venezuela, en Nicaragua, en Pakistán inmediatamente después de la muerte de Bin Laden, además de encargado de la sección Cuba del Departamento de Estado entre agosto 2010 y agosto 2012, justo en la misma época en que se pone marcha el programa de desestabilización “Zunzuneo”, la red social que buscaba impulsar una “primavera cubana”.

JRQ: El Departamento de Estado se debate en el dilema de dar una continuidad agresiva, explicita, a su política, nombrando un Embajador de ruptura, o enviar un Embajador de golpe suave. El Embajador de ruptura es Goldberg, y el de golpe suave es Brennan. Entonces opta por “la diplomacia inteligente clintoniana” y es por eso que Brennan irrumpe en el escenario post victoria electoral de 2014 que de manera irrefutable consolida el proceso de cambio. Brennan llega al país con el objetivo de impulsar una política de erosión, un gran proyecto de ataque a la credibilidad del gobierno boliviano, tanto nacional o internacionalmente, pero apuntando al escenario del referéndum constitucional del 21 de febrero de este año. La prueba de fuego para Brennan es el 21F.

KA: Y en ese sentido, hubo denuncias por parte del gobierno boliviano de la injerencia que ha ejercido en el propio Peter Brennan en el referéndum constitucional por la repostulación de Evo Morales. Se han denunciado reuniones, que tuvieron que ser reconocidas por los propios implicados, entre Peter Brennan y el Director de Inteligencia durante el Gobierno del MIR Carlos Valverde. Es Valverde, que fue detenido por narcotráfico y hoy en día ejerce de paraperiodista, quien devela lanza por primera vez las denuncias que se articulan en el llamado “Caso Zapata”.

JRQ: Está muy claro que Estados Unidos no ha variado ni un milímetro su política sobre Bolivia. Lo que se están modificando son solamente los métodos, hay un cambio en el método de la desestabilización. Independientemente del escenario político y la correlación de fuerzas internas, se planea la desestabilización. De hecho, no creo que el Departamento de Estado considere una variable importante la correlación de fuerzas en Bolivia porque eso es irrelevante, porque saben que la oposición no cuenta en la Asamblea Legislativa, saben que la oposición ha sido derrotada el año 2008, saben que las fuerzas opositoras no tienen oxígeno, no tienen físico, no tienen programa, no tienen condiciones para hacerle frente a este gobierno. Por lo tanto, el plan de desestabilización se desenvuelve básicamente entre el Departamento de Estado y la Embajada. Teniendo en cuenta ese escenario la operación encubierta ha cumplido su tarea, ha sido relativamente exitosa por la sorpresa, por el uso de las tecnologías de la comunicación, por el escenario que se ha armado, por el conocimiento de una psicología de altísima sensibilidad y susceptibilidad de las clases medias urbanas.

La operación llamada Caso Zapata ha sido exitosa para el objetivo que se había trazado, en un escenario para el que el gobierno no estaba preparado. Este escenario del 21F ha permitido realinear a la derecha, darle un margen de maniobra, abrirle un campo político. Además, ha permitido que la segunda línea de apoyo político a la Embajada que estaba instalada en USAID, los analistas y consultores, se conviertan hoy en día en la primera línea. El Caso Zapata ha permitido sacar su retaguardia política y colocarla en la trinchera política. La oposición recupera campo político y saca de su reserva política todos los consultores y analistas que antes trabajaban en USAID para convertirlos en primera línea del frente de batalla junto con el alineamiento de algunos medios de comunicación para atacar al gobierno.

El 21F ha sido un momento de recomposición generado desde Estados Unidos que reorganiza el campo político en Bolivia. Ahora la pregunta es si esta acumulación de fuerza política, de analistas encubiertos, de medios de comunicación, que han permitido el avance de su retaguardia a la primera línea de campaña política…va a ser suficiente para dar batalla al proceso de cambio.

KA: Es obvio que el caso Zapata es un factor determinante en la pérdida del referéndum- Probablemente no sea el único, y haya también elementos internos, pero este es un factor determinante externo. Una vez que se han ido desmontando todas las mentiras construidas, ¿qué balance y qué lecciones extraes de lo sucedido?

JRQ: El Caso Zapata ha sido la operación encubierta más penetrante que ha desarrollado el imperio en Bolivia. No hay que olvidar que la política exterior estadounidense está basada fundamentalmente en la impostura. Para ingresar en la I Guerra Mundial Estados Unidos logró construir la maquinaria mediática más importante de principios del siglo XX, algo que Chomsky analiza con muchísimo rigor; para ingresar a la II Guerra Mundial tuvieron que armar la operación de Pearl Harbor; para empezar la guerra de Vietnam tuvieron que simular un ataque a barcos estadounidenses; para construir la mentira frente a Irak tuvieron que inventarse las armas de destrucción masiva de Sadam.

Lo sucedido en torno al Caso Zapata lleva en sus entrañas la política exterior agresiva montada sobre la mentira, calumnia y difamación. Se ha extrapolado la política exterior a la política doméstica en Bolivia, tratando de destruir la credibilidad del presidente, tratando de desacreditar al Presidente porque saben que este es un proceso cuyo mayor capital político está concentrado en el liderazgo que tiene el Presidente Evo.

El objetivo entonces es claro, dañar este capital político en términos de liderazgo, de autoridad moral, pero no solamente en el caso de la política doméstica, sino que este es un objetivo de gran alcance para la región, no solamente por el liderazgo del Presidente, sino por el despegue, el desarrollo estructural cada vez más independiente del Estado Plurinacional respecto a la gran estructura de poder global. Este desprendimiento de Bolivia respecto del sistema financiero internacional, de los lineamientos políticos imperiales, es un golpe demasiado fuerte para el imperio que se ha acostumbrado a ver a Bolivia como una colonia.

Si lo leemos desde una mirada geopolítica, el peso de Bolivia en la geopolítica regional y en la geopolítica mundial tiene una dimensión estratégica en la medida en que Bolivia se convierte en una suerte de plataforma de tránsito entre la Cuenca del Pacifico y la Cuenca del Atlántico, al mismo tiempo que Bolivia se va transformando en una gran plataforma energética autónoma capaz de abastecer de energía a la región. Bolivia será pronto enclave geopolítico energético de primer nivel en la medida en que se va a convertir en uno de los grandes exportadores de energías no tradicionales como el litio. En esa perspectiva debemos incorporar su desarrollo industrial, su desarrollo económico en la medida en que Bolivia se está convirtiendo en un socio estratégico de China, y por lo tanto en una plataforma de irradiación de China en América del Sur, al mismo tiempo que se fortalecen las relaciones con Rusia, país aliado con quien se va a construir un Centro de Investigación Nuclear.

Bolivia está dejando de lado su papel de semi colonia para convertirse en un Estado Plurinacional independiente, autónomo, emancipado y con un proyecto alternativo. Estas dimensiones son las que hoy día hacen que Bolivia se convierta en una amenaza a la tutela imperial en América Latina. Si miramos la geopolítica regional, frente a la debilidad de Venezuela por la agresión que sufre, frente a la pérdida del gobierno en la Argentina, al golpe de estado en el Brasil, frente a los problemas económicos que tiene Ecuador…tú tienes en Bolivia la trinchera antiimperialista más importante de la región.

KA: Una vez desmontado el Caso Zapata, y a pesar de los conflictos inherentes a cualquier proceso, parece que entramos en una etapa más estable donde lo importante es que la actual gestión gubernamental termina en enero de 2020. ¿Qué lectura haces de los desafíos que tiene por delante el proceso de cambio?

JRQ: Tenemos la responsabilidad en primer lugar de cumplir el programa de gobierno 2016-2020. Es decir, nuestra prioridad es la gestión política hasta 2019 y la acumulación política para la campaña electoral de ese año.

Además de sobreponernos al 21F, debemos impulsar una re-acumulación de fuerza política para seguir fortaleciendo el liderazgo del Presidente Evo; seguir profundizando la gestión del gobierno y el gran proyecto de industrialización; articular de una manera mucho más intensa y de una manera mucho más estructural a los movimientos sociales, educar en el proceso de trasformación estatal a los movimientos sociales y al mismo tiempo en la tarea de defender el proceso. No es una tarea simple, son tareas extremadamente complejas, dada la dimensión que ha alcanzado Bolivia en el escenario internacional, escenario que se encuentra hoy en día asediado por fuerzas, por gobiernos ultra conservadores como nuestros vecinos de la Argentina o Brasil, además de un Chile que no deja de expresar sus rencores históricos, su malestar por el desarrollo económico del Estado Plurinacional. Hoy día tenemos un vecindario hostil que tiene que sobreponerse a la derrota del ALCA y a la adopción de la Alianza del Pacifico para tratar no solamente de recomponer la hegemonía estadounidense en la región, sino para intentar liquidar los procesos de transformación y emancipación en América Latina.

Tenemos entonces tres grandes tareas. La primera es la gestión de gobierno, la gestión política en el marco del gran proyecto de la Agenda 2025. En segundo lugar, enfrentar la hostilidad y las agresiones sistemáticas a las que nos vamos a enfrentar producto a estos planes de desestabilización de los Estados Unidos. En tercer lugar, debemos encarar los grandes desafíos de la agenda global. Son demasiadas tareas, y cada una de ellas es una gran tarea histórica en la que yo creo que las organizaciones, las instituciones, la sociedad civil en general debe ser advertida de su responsabilidad histórica, porque no hay peor error que pueda cometer una sociedad que desentenderse de su responsabilidad histórica.

Después de este proceso de cambio hay solamente dos opciones, una que es esta suerte de rearticulación conservadora, retrograda, antinacional, que podría terminar peor que en la Argentina, y que significaría un desmantelamiento estructural de todas las conquistas del proceso de cambio y por lo tanto una hipoteca del país y de sus recursos naturales; y la otra opción es la continuidad del proceso de cambio, profundizando las transformaciones políticas y económicas, una aceleración de los grandes proyectos estructurales que permitan al Estado Plurinacional llegar a 2025 sin deudas históricas.

Publicado originalmente en el semanario boliviano La Época del domingo 24 de julio.

   

 

TOMÁS GÓMEZ: “SI CREÍAN QUE ASESINANDO A BERTA SE ACABABA LA LUCHA SE EQUIVOCARON, COPINH ESTÁ FORTALECIDO”

Los pueblos indígenas y garífunas, a pesar de ser víctimas del abandono y opresión del Estado dan muestras cotidianas de resistencia e identidad nacional. En momentos en que el gobierno impulsa el modelo extractivista, ellos siguen apostando a la protección y lucha de los bienes naturales comunes que por años han sido protegidos desde las comunidades.

Esa resistencia que practican las comunidades es sobre todo una actitud, un modo de la gente de plantarse con dignidad y orgullo frente a los atropellos y humillaciones por parte del extraño, justamente como lo hizo el indio Lempira y como lo siguen haciendo actualmente los Lencas, los Tolupanes, Maya-Chotí, Tawahka, Pech, Miskitos y Garífunas.

“Como pueblos seguimos apostando a la vida, a derrumbar el modelo capitalista, colonizador, patriarcal y deshumanizador, por uno que dignifique a la gente de las comunidades, que respete su autodeterminación”, dijo Tomás Gómez (TG), coordinador del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras, Copinh en una entrevista realizada desde Radio Progreso RP.

RP. ¿Qué significado tiene el cacique Lempira para las comunidades indígenas Lencas? 

TG. Es importante mencionar que ponemos en jaque esas historias que nos enseñan en las escuelas, esa educación estandarizada, sin identidad de la realidad de las regiones, nada de lo que muestran de Lempira lo creemos.

Para nosotros como pueblo Lenca el hecho de poder vivir más de 500 años de lucha, de resistencia, de propuesta y vida, es legado del Señor de la Sierra. Creemos que el día del cacique Lempira no únicamente es el 20 de julio, sino todos los días, porque como Copinh diariamente realizamos un ejercicio de control territorial cuidando nuestros territorios como lo hizo Lempira en el gran Congolón. Su legado es de lucha histórica  como lo ha hecho el pueblo Lenca.

RP. En nuestros días, ¿cuál sería el modelo colonizador que viven las comunidades indígenas? 

TG. Nosotros creemos que la colonización no ha cambiado. Antes el cacique Lempira enfrentó el despojo pero también el racismo, la criminalización y los asesinatos, hoy la colonización continúa. Las comunidades nos estamos enfrentando directamente a esa colonización, ejemplo de ello es la minería, el extractivismo, los proyectos hidroeléctricos, las concesiones eólicas, el sistema neoliberal capitalista que se expresa a través de la empresa privada y el poder político.

Que un 35 por ciento del territorio hondureño esté concesionado es ejemplo de esa colonización que oprime a las comunidades. Que el proyecto Agua Zarca esté generando un genocidio y haya provocado el asesinato de la campañera Berta Cáceres es otro ejemplo claro de esa colonización.

RP. Frente a las señales de colonización actual, ¿cómo se plantan las comunidades, qué hacen frente a ese despojo? 

TG. Las comunidades indígenas donde tenemos presencia como Copinh, en los departamento de Intibucá, La Paz, Lempira, una parte de Comayagua, Cortés, y Santa Bárbara, están en proceso de reactivación porque el asesinato de Berta ha tenido como objetivo truncar la resistencia del Copinh, buscó desalentar a las comunidades que están luchando en contra de un monstruo.

Ahora las comunidades se ubican en un proceso de formación, de replanteamiento porque cada vez que el Copinh se plantea lo hace con propuestas de mediano y largo plazo, pero el asesinato nos hace pensarnos  y evaluarnos a diario.

RP. ¿Cómo está el Copinh luego de estos 4 meses de la muerte de Berta Cáceres?  

TG. Es indudable que su asesinato nos movió, es un dolor profundo que costará sanar. Pero vamos construyendo una estrategia colectiva, que sale desde las comunidades hacia la conducción de Copinh, porque sabemos que la coordinación debe hacer lo que las bases digan. Hoy por hoy nos estamos replanteando como organización y aquí es fundamental la movilización y formación de nuevos líderes y lideresas en las comunidades que impulsen los proceso de protección de los bienes naturales y territorios.

Todo este proceso es difícil, porque el Estado a través  de sus representantes está respondiendo a los intereses económico, poniendo a la naturaleza como una mercancía, lo que produce despojo para las comunidades.

RP. ¿Frente al despojo de las comunidades han iniciado procesos de articulación, de forma específica con otros pueblos indígenas o afrodescendientes? 

TG. Desde el Copinh hemos iniciado acciones de lucha en conjunto con el pueblo garífuna, porque sabemos que el Estado ha reforzado la idea que ellos no son nativos de Honduras, sino que son un pueblo allegado, cuando claramente sabemos que esas tierras les han pertenecido ancestralmente.

Hemos tenido acercamiento y coordinaciones con el pueblo Tolupan, hemos acompañando la lucha de la tribu San Francisco de Locomapa, ya que han sido fuertemente golpeados y criminalizados. Esas mismas luchas nos han acercado al pueblo Maya-Chortí ya que se conformó el Observatorio Nacional de Pueblos Indígenas y Afrodescendientes, una forma de juntar las luchas y saber que son los mismos problemas y los mismos enemigos que tienen las comunidades indígenas en Honduras.

Buscamos articular las luchas para defender los bienes naturales y nuestros territorios, ya que hay empresas y personajes que quieren despojarlos para sacar ganancias de ellos.

RP. ¿Está consciente Tomás Gómez de los peligros que conlleva esa lucha, está consciente que esa lucha le costó la vida a Berta Cáceres? 

TG. El Copinh tiene clara su visión y misión, es contra el modelo neoliberal, capitalista y patriarcal. Personalmente estoy consciente que ese posicionamiento trae consecuencias personales, comunitarias y como organización. Sabemos que estamos enfrentando un modelo, un sistema, un monstruo que tiene todo a su favor: medios de comunicación, poder judicial, legislativo y ejecutivo.

Somos conscientes que a Berta Cáceres la mató el modelo, fue asesinada por la empresa privada a través del proyecto hidroeléctrico Agua Zarca, fue asesinada por DESA pero detrás de esta empresa está la familia Atala, está la parte política del país, estamos conscientes es para truncar el proceso ha tenido Copinh.

Si creían que asesinando a Berta se acababa la lucha se equivocaron porque el Copinh está fortalecido.

RP. ¿Dónde encontrar esperanzas frente a esta realidad? 

TG. Nosotros decimos que en Honduras la única esperanza parece que es la muerte, pero desde como Copinh, le  apostamos a las comunidades organizadas que conscientemente se enfrentan al sistema. Las esperanzas nuestras recaen en la organización granítica y a tener claro hacia dónde vamos. Solo con esas energías podremos enfrentar estos monstruos, solo así pudimos enfrentar y sacar a Sinohydro de Río Blanco.

RP ¿Qué tipo de comunidades sueñan, qué país se quiere desde el Copinh?

TG. Soñamos con un país con justicia y equidad, donde se respete la autonomía y autodeterminación de las comunidades. El apostamos al desarrollo, pero no al empresarial sino un desarrollo que se construyan desde las necesidades de las regiones.

Preguntas Pin Pon (Le mencionamos una palabra y Tomás nos responde lo que significa o cree que es) 

DESA= muerte

Berta Cáceres= Proyecto de vida

Copinh=una esperanza para las comunidades indígenas

Resistencia=proceso de lucha heroica del pueblo indígena Lenca y de los pueblos del mundo

JOH= muerte y entrega del territorio a manos privada

Este contenido ha sido publicado originalmente por Radio Progreso, el 22 de julio de 2016, en el siguiente enlace: http://radioprogresohn.net/index.php/comunicaciones/noticias/item/3063-tom%C3%A1s-g%C3%B3mez-%E2%80%9Csi-cre%C3%ADan-que-asesinando-a-berta-se-acababa-la-lucha-se-equivocaron-copinh-est%C3%A1-fortalecido%E2%80%9D

 

“Unidad, programa político común e integración, claves de nuestro triunfo y de nuestro futuro”

Entrevista a Francisco Delgado, Coordinador del área Sudamérica en el Departamento de Relaciones Internacionales del Comité Central del Partido Comunista de Cuba

 

Por Katu Arconada

¿Como ves la situación política del continente tras las derrotas electorales de la izquierda en Argentina, Venezuela y Bolivia (de distintos tonos y matices, pero derrotas, al fin y al cabo), y el golpe en Brasil?

Empezaría por decir que es necesario elevar la moral de la gente, de la izquierda en general, que, en esta lucha, inevitablemente de largo plazo, a veces se sufren derrotas, pero nuestro horizonte es de una región, a la que Martí llamó Nuestra América, donde finalmente triunfará la justicia social, la igualdad de oportunidades y la solidaridad entre los seres humanos, por solo citar algunos de los más nobles valores compartidos por todos.
Sobre tu pregunta concreta, debemos admitir que atravesamos por una situación pienso yo que coyuntural, de avance de las derechas locales. Sin embargo, esta viene a decirnos que gobernará mejor y con más ética, cuando cualquiera medianamente informado sabe que son un remedo de aquel neoliberalismo de los años 70 al 90 del siglo pasado; fíjate que algunas de las condiciones que en aquel período les permitió vendernos la idea de que serían exitosos, sencillamente hoy no existen. Como no soy economista solo te mencionó dos de ellas bastante obvias: el mundo no está para asimilar un aumento de nuestras exportaciones, de lo que da fe la conocida caída de los precios de las commodities, Y tampoco abundan los capitales ansiosos de invertir en estas tierras. ¿De dónde sacaran las divisas abundantes prometidas?, ¿de más endeudamiento?

¿Qué más ética nos prometen? basta repetir lo que con toda lógica decía el otro día un líder social brasileño, refiriéndose al gobierno provisional en su país, cuando calificaba a las nuevas autoridades de ser un grupo de malhechores que usurparon el gobierno, sin límites morales y con muy bajos estándares de instrucción o preparación. Francamente es un desastre de corto plazo lo que les espera.
Yo agregaría que no es lo mismo ser pobre que empobrecerse, recordando la máxima de la política. Hay que preguntarse cómo lidiarán con millones de personas que regresarán a la pobreza a partir del colosal y atropellado proceso de redistribución de la riqueza, en una nueva vuelta de descarada concentración de está a favor de las grandes trasnacionales. Quizás crean en la viabilidad a estas alturas del siglo XXI de una suerte de neo fascismo altamente represivo, ¿A dónde irá a parar todo esto?

¿Tenían razón los agoreros del fin del ciclo progresista?

Lo primero que debe decirse para ajustarnos al término de ciclo, es que no se puede decretar el fin de este si no existe una alternativa que le sustituya; es lógica elemental. Por otro lado, quienes defienden esta tesis, vaya Ud. a saber conque fines, parecen obviar la dialéctica de la política y de la sociedad, es como si vieran la realidad como una fotografía sin entender que se trata de una película en constante y dinámico movimiento. Yo tengo confianza y mucha esperanza en la insurgencia de los pueblos latinoamericanos que más allá de errores, limitaciones o avances para algunos insuficientes, han conocido por primera vez, como es el caso de Bolivia, lo que es emanciparse por sus propios esfuerzos, que adquirieron niveles inéditos de dignidad y creen en la necesidad de defender la soberanía y el proceso de genuina integración nuestro americano.

¿Cuál es la situación de Brasil, qué acontecimientos podemos esperar en los próximos meses, y como va a afectar esto a la coyuntura política continental?

El proceso de destitución de la presidenta Dilma, ni siquiera ajustado formalmente a las leyes de su país, ha provocado un clima de creciente ingobernabilidad que no permite avizorar ningún final positivo para su pueblo.

Para procesar a la presidenta, víctima de un golpe legislativo, tuvieron que organizar una “cuadrilla”, término del código penal brasileño que alude a delincuentes, en este caso sin moral ni escrúpulos, totalmente subordinados a los dictados de Washington. El proceso en sí mismo está lleno de arbitrariedades, basado en supuestas ilegalidades imposibles de demostrar, que develan una trama donde predomina la mentira y espurios propósitos políticos.

Súmese a lo anterior el desenfreno de las políticas que el interino Temer anunció, por ejemplo, la entrega a las grandes corporaciones extranjeras de las abundantes reservas petrolíferas de la zona atlántica conocida como presal, o la enajenación a favor de manos foráneas de miles de hectáreas de tierra, todo lo cual provoca un coctel realmente explosivo en lo social de difícil pronóstico.

Más importante aún es la capacidad organizativa de los combativos movimientos sociales brasileños, de la propia izquierda política con una gran tradición de lucha, que si logran articularse y unirse tiene inmensas posibilidades de capitalizar el descontento y el rechazo a los golpistas.

El abanico de posibilidades para salir de este atentado a la democracia brasileña resulta variado, sin excluir desde luego el regreso de Dilma, ante las dudas que han hecho público algunos de los senadores que antes habían habilitado el proceso. Seremos testigos en las próximas semanas de una guerra de nervios, de presiones de todo tipo contra los senadores dubitativos, de elevada incertidumbre y muy probablemente del ocaso político de un partido como el PMBD, cuyo rol se limita al parecer al de instrumento para el golpe, dado que las informaciones disponibles apuntan a que toda esta jugada está concebida para que el PSDB entre a Planalto a pesar de haber perdido las elecciones en el 2014.

¿Qué enseñanzas podemos extraer de la victoria de Macri en Argentina? Esta victoria es, al fin y al cabo, la única derrota de un gobierno progresista en las urnas en 15 años.

Más allá de errores cometidos por estos compañeros, que creo les toca a ellos dilucidar, lo cierto es que estas elecciones fueron una gran estafa, un gran fraude contra la voluntad soberana y la capacidad de discernimiento de al menos la mitad de los electores de este hermano país. Alguien calificó a estas elecciones como la “no campaña electoral” de la derecha vernácula, bajo el slogan de la “revolución de la alegría”; poco faltó que Macri prometiera un decreto de “necesidad y urgencia” (así se denomina allí) para que todos seamos felices sobre la faz de la tierra. No voy a hablar aquí del papel de los grandes medios, locales e internacionales, es asunto bastante conocido y en todo caso hicieron su trabajo al servicio de los intereses apátridas y entreguistas.

Hay un trabajo muy interesante de Atilio Borón donde apunta que su país se encamina rápidamente a convertirse en una semi-colonia del Imperio, y yo agrego que objeto del desborde de las corporaciones del agro negocio y la energía, sin olvidar las reservas de agua potable y otras riquezas que Macri ha dispuesto para ser saqueadas lo antes posible.

Quiero en este punto añadir una observación que tiene que ver con los tiempos políticos. Al parecer estos sectores de “lumpenburguesía decadente” tienen la convicción de que una nueva fase de despojo tiene escasa o nula legitimidad, mucho menos posibilidades de éxito en el mediano plazo; de allí la forma “aluvional” en que aplican estas decisiones, como si creyeran que tal vez en menos de un año o dos su proyecto entrará en bancarrota y será debidamente barrido.

Aclaro el término de “lumpenburguesía decadente” para que se entienda mejor la calidad de nuestros adversarios. El concepto, como conoces, se ha utilizado en el pasado y viene muy bien al caso. La mayoría de los personajes que integran el gobierno federal deben sus riquezas a fuentes mal habidas, como el lavado de dinero, la evasión sistemática de impuestos y otras formas de delito financiero. La decadencia ética es total, por ejemplo, se sabe que Mauricio Macri tiene más de 200 causas judiciales abiertas, en espera de que pierda su actual inmunidad o que alguna vez se transforme la justicia de su país.

Por último, reitero el papel que las organizaciones populares argentinas pueden jugar. De todas las variantes de la política que el Imperio y las oligarquías locales han podido controlar, sólo esta se les escapa de las manos. Podrán corromper a algún líder sindical o social puntual, la USAID y otras agencias imperiales son muy activas en estos trajines, sin embargo, no pueden acallar el clamor reivindicativo y de resistencia de las bases organizadas, que están siendo arrastradas en muy poco tiempo a la pobreza, gracias a los “tarifazos” de los servicios vitales, la postración por estanflación a la que se encamina a tropel la economía argentina y las otras consecuencias de estas recetas neoliberales.

¿Cómo afecta la guerra económica y mediática contra Venezuela al ciclo progresista?

La guerra en sus diversas modalidades contra la Revolución bolivariana se recrudeció, sobre todo tras la desaparición física del Comandante Chávez. El imperio y sus secuaces locales asumieron que sin ese extraordinario liderazgo todo se vendría abajo en poco tiempo. Evidentemente subestimaron el arraigo del chavismo en las masas populares, es decir del desarrollo de una conciencia o identidad política constituida por ideas y sentimientos que perduran a pesar de las mayores adversidades, a pesar de los reveses o la hostilidad de sus enemigos. En la historia universal esto suele ser un poderoso obstáculo para los imperios.
El imperialismo parece prepararse para una intervención militar ante la incapacidad de implementar exitosamente sus planes de subversión para derrotar a la Revolución. Basta revisar los argumentos o proyecciones del llamado “Venezuela Freedom 2” documento elaborado por el Comando Sur de los Estados Unidos, o remitirnos al Decreto de Obama que declaró sorprendentemente que la patria de Bolívar era una amenaza extraordinaria a la seguridad de su país. Todavía hay mucha gente que no sale del asombro cuando se enteran de semejante despropósito, que tiene como uno de sus objetivos generar un clima de rechazo, desprestigio y aislamiento internacional de Venezuela.

Observando con detenimiento la ruta crítica en la que se despliegan estos planes, parece que estamos en una fase de agudización de la campaña mediática y de aislamiento político a nivel internacional. El episodio de la reunión de la OEA, donde se trató de condenar infructuosamente a Caracas, no es más que una parte de este perverso guión.

Todos debemos tener claro, sin un ápice de dudas, que la suerte de los revolucionarios venezolanos es la nuestra, lo digo en el más amplio sentido latinoamericano y caribeño. En ello incluyo no solo a los gobiernos progresistas, sino también a todos los pueblos de la región, que estoy seguro no toleraran en pleno siglo XXI una nueva derrota simbólica de Bolívar.

Aunque es conocido, siempre es oportuno reiterar la solidaridad de mi país para con Venezuela y con el gobierno del primer presidente obrero, Nicolás Maduro. Hemos apoyado y seguiremos apoyando los planes sociales que los bolivarianos impulsaron y que transformaron ese país; médicos, maestros, instructores de arte y constructores cubanos estuvieron y se mantendrán allí hasta que el pueblo y las legítimas autoridades venezolanas así lo dispongan.
Aclaro este extremo porque hay quien se confundió cuando creyó que al iniciarse el proceso de restablecimiento de relaciones de Cuba con los Estados Unidos abandonaríamos a nuestros hermanos venezolanos, que bien se ve que no nos conocen en lo absoluto, que los principios no se negocian y que el apego a ellos explica en buena medida la existencia misma de la Revolución cubana.

¿En qué medida la derrota en el referéndum del 21 de febrero en Bolivia nos cuestiona la importancia de los liderazgos en los procesos de izquierda y/o nacional-populares?

El tema de los liderazgos “fundacionales” es muy complejo. Parte de nuestras propias raíces hispanas, el famoso papel del individuo en la historia y sus condicionantes culturales y un largo etc. Por todo lo anterior no se puede tomar a la ligera el asunto, mucho menos dejarnos llevar por supuestas normas de conducta política universales que hablan de la alternancia, de no eternizar a una persona al frente de determinadas responsabilidades, como si esto fuera posible simplemente porque nadie es eterno.

Una solución de largo plazo de este asunto está estrechamente vinculada a la madurez alcanzada por los procesos políticos y quizás no tanto a la valía personal de los dirigentes, aunque lógicamente esto también influye y mucho. Observa como los cubanos ahora estamos estableciendo períodos delimitados para ocupar ciertos cargos, incluido la máxima autoridad del Estado.

No hay una respuesta única y debemos ser cuidadosos a la hora de juzgar o sugerir como deben actuar los revolucionarios; en todo caso en la práctica política, la historia y las necesidades coyunturales y de largo plazo de cada proceso están las respuestas a este asunto.

¿Qué papel juega el imperialismo en estas derrotas electorales?

No cabe la menor duda que todos estos planes desestabilizadores, guerras económicas o de cuarta generación, subversión o golpes blandos (esto último es un contra sentido) conforman una estrategia de recuperación de la hegemonía imperial cuestionada. Nosotros la denominamos como “contraofensiva del imperialismo y las oligarquías locales” que son utilizadas para reiniciar un nuevo período de saqueo de nuestras riquezas, dejándole las trasnacionales algunas migajas a cambio de sus favores apátridas. Emplean según el caso la denominada directiva TC 1801 del 2010, emitida por el Ministerio de Guerra Imperial (el Pentágono) donde describen un recetario de acciones de subversión, desgaste y posterior ocupación de un determinado país. La han utilizado en Europa, por ejemplo, Ucrania y más recientemente en Venezuela como ya te expliqué. Otro ejemplo es la extraordinaria coordinación de los grandes medios de comunicación al servicio del imperialismo, que elaboran un relato único presentado en tiempo real, en sus inicios modificando en parte los hechos narrados y luego de forma creciente simplemente mintiendo, como se dice, en esta suerte de guerra que nos han impuesto y como suele ocurrir, la primera víctima es la verdad.

En una mirada hacia adelante, ¿qué desafíos encuentran los gobiernos progresistas y las fuerzas de izquierda en esta nueva etapa en la que parece que entra la región?

Muchos de los problemas, yo diría que la mayoría de los retos que tenemos por delante, los que ya hemos avizorado y los que vendrán después, pueden enfrentarse únicamente con la mayor unidad posible de nuestras organizaciones, fuerzas y espacios de articulación política como el Foro de San Pablo, ejemplo para el resto del mundo. Así que esta debería ser la tarea central y permanente.

La unidad ciertamente depende de nuestra voluntad política, pero la existencia de un programa político en nuestras organizaciones se constituye en un excelente vehículo unitario. Ese programa político debe ser la síntesis de nuestros valores, que identifique meridianamente que realidad queremos transformar, que establezca cuales serán esos cambios y con qué instrumento político se impulsaran.

No debe confundirse el programa político con un proyecto electoral. Por definición el primero es de largo plazo, más estratégico en el sentido estricto del término; mediante este podemos convocar a la mayor cantidad de personas y evitar enfrentamientos intestinos por cargos efímeros, convirtiendo nuestra lucha en un esfuerzo realmente colectivo y duradero.

Reitero, no importan las tareas, ni las exigencias ni la agresividad de nuestros adversarios, la unidad y la integración nuestramericana contienen la clave de nuestro triunfo y de nuestro futuro como naciones soberanas e independientes. En este punto insistir que esa integración y que la consolidación de la CELAC en particular, son objetivos estratégicos para la izquierda.

Por último, una mirada a Cuba. ¿Qué balance haces del VII Congreso del PCC? ¿Cómo va a afrontar Cuba tanto la nueva etapa tanto de reformas económicas como de nueva fase de sus relaciones con EEUU?

Lo primero que hay que dejar sentado es que el VII Congreso del Partido ratificó la decisión de continuar construyendo el socialismo en Cuba.

Este socialismo se describe como prospero, sostenible y democrático. Lógicamente fue una continuidad del VI Congreso, al evaluar la implementación de los Lineamientos de la política económica y social del Partido y el Estado. Se reiteró que las misiones fundamentales del Partido serán el desarrollo de la economía nacional, junto a la lucha por la paz, la unidad y la firmeza ideológica.

El conclave revisó y decidió someter a debate público con toda la militancia y otros sectores de las organizaciones sociales, dos documentos que conceptualizan el modelo económico y social y establecen los parámetros para un plan de desarrollo de aquí al 2030.

Aunque ambos materiales son esencialmente políticos, no hay una alusión directa al modelo o sistema político cubano; obviamente es perfectible, pero no nos proponemos modificarlo.

Vale aclarar que mantenemos la convicción sobre la necesidad histórica de un partido único en nuestro país, por solo mencionarte uno de los temas que suelen generar más dudas o polémica en el exterior. Al respecto se pueden decir muchas cosas, solo te recuerdo que esta idea la enarboló y desarrolló José Martí cuando fundó el Partido Revolucionario Cubano a fines del siglo XIX, con el objetivo de unir a todos los compatriotas para desarrollar la “guerra necesaria”, que procuraba no solo independizarnos de España sino de impedir a tiempo que los Estados Unidos se expandieran, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América; estoy parafraseando el concepto martiano que en rigor mantiene absoluta vigencia en tanto la lucha política a la que hoy estamos convocados sigue siendo, como entonces, por garantizar nuestra soberanía y derrotar los nuevos anexionismos que hoy nos quieren imponer y que intentan camuflajearse tras la fachada de nuevas organizaciones políticas que se hacen llamar “oposición leal”, realmente tan contrarrevolucionarias como las tradicionales.

Las relaciones con los Estados Unidos son un proceso largo y complejo; observa que no utilizo la palabra normalización porque, hasta donde conozco, ellos no tienen relaciones normales con nadie. Sin restarle un ápice de importancia y complejidad debe decirse que este asunto como cualquier otra política está subordinada al enunciado con el que abrí la respuesta a esta pregunta, es decir, nuestro objetivo central es continuar construyendo el socialismo en Cuba; obviamente si mediante la normalización o como quieras llamarlo desaparece el bloqueo y tenemos un vecino que actúa con mayor civilidad, las posibilidades de lograr ese objetivo son mayores.

No obstante, lo anterior, debo decirte enfáticamente que nosotros seguiremos nuestra senda socialista, con bloqueo o sin bloqueo y que este debe ser eliminado como preámbulo para hablar realmente de normalización; asimismo deben devolvernos el territorio que ahora ocupan ilegalmente en Guantánamo, la única base militar en el mundo que opera contra la voluntad del gobierno y el pueblo donde está enclavada.
Estamos claros de que los desafíos son enormes y estamos conscientes que muchos esperan de nosotros el éxito en estos empeños. Al respecto quiero cerrar esta entrevista recordando lo que nos decía el compañero Fidel el día que se clausuró el VII Congreso: “A los hermanos de América Latina y el mundo debemos trasmitirles que Cuba vencerá.”

*Entrevista realizada en La Paz para el semanario boliviano La Época.

Este contenido ha sido publicado originalmente por teleSur, el 21 de junio de 2016 en el siguiente enlace: http://www.telesurtv.net/bloggers/Unidad-programa-politico-comun-e-integracion-claves-de-nuestro-triunfo-y-de-nuestro-futuro-20160621-0002.html